Que vivimos una época en que las apariencias son prácticamente lo único que importa a muchos/as, es un hecho. Se dirá lo contrario a lo que se piensa, se negará lo que se siente. Se hará lo que haga falta con tal de no quedar como frágil o débil ante los demás. Aunque al mismo tiempo se nos intente colar con calzador que hay que dejarse guiar por los sentimientos y hay que ser personas sensibles.
Todo ese tipo de incoherencias podemos encontrarlas en conversacion con cualquier persona, cualquier día. Sea en grupo, sea con amigos o sean compañeros de trabajo: Habrá un momento para la superficialidad, habrá otro momento para -ir de- sensibles y habrá otro momento en que un soltero o soltera diga: "A mí me encanta estar soltero/a. Prefiero estar así."
Frase que en una proporción inmensa simplemente es mentira, y en una mínima proporción será cierta. Pero la realidad es que se ha convertido en una frase que ejemplifica lo anterior: Una manera de echar balones fuera para no reconocer que efectivamente, esa persona está cansada de estar soltera/a.
Más que nada porque una, y otra y otra vez escuchas esa frase venida de personas que hacen verdaderas peripecias para emparejarse con el primero que pasa, e incluso así fallan. Acumulan y acumulan fracasos sentimentales uno tras otro. Muchos de ellos, producidos por las prisas y las ansias de fraguar con el/la primero que conocen. Y tras (otra vez) todo el batacazo, los escuchas en grupo mentir de esta forma tan ridícula: "A mí me da igual tener pareja o no."
Este mecanismo de defensa tan ridículo se ha perpetuado incluso en individuos que pasan más allá de los treinta años. El problema no es estar soltero con 30 años, sino tener que soltar frases ridículas para no reconocer la situación actual. Lo preocupante es que exista una dificultad en reconocer las cosas en personas de cada vez más edad, lo que antes se atribuía más a adolescentes o personas de escasa inteligencia emocional.
Si a mí personalmente se me preguntase si me gusta o no estar soltero (lo curioso es que a mí nadie me lo suele preguntar), os diría que no especialmente, pero que lo veo muy complicado. Tal cual están las cosas ahora, las "mentalidades" que vas encontrando en el día a día y que vivimos una época de mínimos históricos en parejas estables/uniones formales de pareja. Veo francamente difícil poder mantener una pareja estable en la actualidad. Pero vaya, lo que no haría sería soltar la zoquetada habitual:
"No, la VerDaD eS quE mE enCanTa EsTaR soLo, pOrquE haGo LO quE QuieRO".
Pues si con 29 o 30 años lo único que te preocupa es "hacer lo que quieras", también deja bastante que desear. Porque teniendo en cuenta que a esa edad tienes que estar forzosamente trabajando, pensando en una vivienda permanente y otras tantas cosas más, no sé en qué parte de eso entra "hacer lo que se quiera". Así que una vez más, se trata de una frase de corte infantiloide que pretende descartar el tema sin decir la verdad.
Y la verdad es que a nadie le gusta estar solo del todo. Por lo menos no mucho tiempo, ni siempre. Estos que niegan que les preocupe la soltería o incluso dicen que 'les gusta' son los primeros en estar buscando planes todo el tiempo y proponiendo salir por las noches. Es decir que solos lo que se dice solos, no quieren estar.
Quizás sea casualidad (o no) que cada vez que me he encontrado a una persona que a primeras de cambio dice "no necesitar a nadie y gustarle mucho estar solo/a" , "estar con gente todo el rato les agobia", "necesitar tiempo para estar solo/a" y demás pamplinas que repiten como cotorras, en poco tiempo ha resultado ser todo lo contrario. Mientras que las personas que no han tenido que decir este tipo de tonterías han terminado siendo más neutras que las primeras. Lo cual es otra lección que aprender: Si alguien dice -algo- sin que le pregunten, es precisamente porque quiere que parezca lo contrario. Una especie de psicología inversa que consiste en que no se te note que tienes ganas de estar con alguien.
Lo que pasa es que estas conductas infantiloides también traen sus problemas. Porque entre otras cosas, si alguien no sabe entrever esto y le dices que "no te gusta demasiado estar con gente y prefieres estar solo/a" muy probablemente pierda interés en tí desde un principio, y luego te quejarás de que esa persona no te hace caso o que no ha respondido como esperabas. Con lo cual en muchas ocasiones son las propias personas las que se causan ciertos problemas diciendo cierto tipo de pijotadas en voz alta.
Si este tipo de cosas me hubiesen ocurrido sólo una vez y a nivel personal, no sentarían un precedente. Cuando no es cosa mía sino que este tipo de experiencias abundan, te das cuenta de que hay un patrón bastante común:
Recuerdo una pareja que tuve hace años con la que conforme nos íbamos conociendo, no perdía día para decir en voz alta que "estar siempre acompañada le agobiaba", o que "le gustaba mucho estar sola y no dependía de nadie". Pero conforme fuimos avanzando cada vez me integraba más en sus rutinas (sin saber si a mí me parecía bien o no) e intentaba inmiscuirse en las mías (de nuevo, sin saber si a mí me parecía bien o no). Es decir: Lo integralmente contrario al discursito que repetía día a día.
La persona que te llevó hasta el límite del cansancio con sus frasecitas de autosuficiencia, al mismo tiempo:
"Podrías venir a buscarme hoy al trabajo a las 19:00."
"Podríamos planear algo para el fin de semana porque no salimos de la ciudad."
"Podríamos hacer algo esta noche que mañana libro."
"Podrías el viernes no ir al local de ensayo a tocar y hacemos algo tu y yo."
"Podrías quedarte a dormir esta noche y así mañana me acercas a ver a mi hermana."
"Podrías venir mañana conmigo a ver a mi hermana."
"Podrías, podrías, podrías..."
Esos "podrías" no van acompañados de un interrogante. Importante destacarlo.
Curiosamente, yo nunca tuve necesidad de repetir esas tonterías mientras que ella no perdía oportunidad para soltar frasecitas en plan persona independiente mientras al mismo tiempo, actuaba de forma 100% contraria a los discursitos. Con lo cual de nuevo, te das cuenta de que empiezan a decir eso cuando saben que se nota que están desarrollando cierta dependencia de otra persona. Es una especie de 'negación en voz alta', absolutamente inútil si inmediatamente después demuestra todo lo contrario.
La cosa no fue a mejor, puesto que yo SÍ que tenía pensado desde un principio mantener ciertas rutinas de vida independientemente de tener pareja o no (ciertos viernes con los amigos, ciertos domingos con la familia) entre otros ejemplos. Cosa que se fue haciendo más difícil con el tiempo puesto que empezó a enfadarse regularmente, intentando forzarme a que abandonase algunas de esas rutinas que yo tenía establecidas desde mucho antes de conocerla a ella.
¿Y esta era la persona que necesitaba estar sola? ¿La persona que no dependía de absolutamente nadie? ¿La persona que no perdía oportunidad para repetir que le 'agobiaba' estar con gente todo el tiempo? Pues menos mal que se 'agobiaba', porque el que terminó entre agobiado y aburrido fue un servidor aquí presente.
Esto no sólo lo viví yo en repetidas ocasiones, sino que he escuchado la misma historia una y otra vez incluso en casos absolutamente ridículos, en los que a las pocas semanas de conocerse una u otra persona desiste al ver todas estas cosas. Y tras eso vienen los enfados, los lloros y el llamar 'ghosting' a cualquier cosa que tenga que ver con el desinterés de los demás.
Esto ocurría hace 20 años, ocurría hace 10 años. Y... sigue ocurriendo ahora. Tras unos supuestos enormes cambios en la sociedad que se emperran en anunciar. Tras repetir como cotorras que la gente de hoy en día no tiene nada que ver con la de hace 20 años. Cuando las tonterías, inseguridades y motivos que provocan que las personas pierdan el interés en otras personas siguen siendo los mismos de toda la historia.
E incluso podríamos decir que todas estas cosas ocurren más que nunca. Entre otros muchos motivos, no es porque sí que vivimos en la época con menos parejas fundamentadas en la historia de las sociedades occidentales.
Pero nada, oye. Según mucha gente estamos en 2026, y las cosas "han cambiado mucho". Y las personas "han cambiado mucho". Aunque sin embargo sigues escuchando los mismos problemas, las mismas infantiladas. Los mismos motivos de desavenencia.
En muchos de los casos... motivos mucho más simples y más propios de adolescentes. En una época de grandes cambios sociales que en el fondo, no han cambiado absolutamente nada.