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domingo, 28 de enero de 2024

Arqueología absurda 3.0

Y seguimos con la serie de entradas tratando la "arqueología absurda" con más ejemplos que nos dejarán boquiabiertos. Ejemplos alrededor de todo el mundo, separados miles de kilómetros y que curiosamente comparten una taxonomía común.


Sin más preámbulos, y haciendo la introducción habitual para central bien el tema: Todos los ejemplos que vamos a ver tratan yacimientos arqueológicos nunca reconocidos e inclasificables para cualquier arqueólogo, geólogo o científico de cualquier tipo. En el momento en que empiezan a intentar clasificar los ejemplos que veremos a continuación, es cuando comienza el géiser de tonterías infantilescas a las que nos tienen acostumbrados.



Cuando vemos cosas como esta, partimos de la base siguiente: Nadie tiene ni idea de quien ha podido hacer esto. Y eso precisamente es lo que lo convierte en algo sumamente raro. Como siempre decimos, hace falta encontrar un trozo de vasija romana para que monten un cerco y se pongan a cincelar. En cambio, encontramos rocas horadadas en lo alto de montañas a miles de metros de altitud, perfectamente labradas y trabajadas (simplemente imposible para ciertas épocas), y en algunos casos, TAPIADAS. Nadie repara en esto. Una civilización olvidada y muchísimo más poderosa que cualquier cultura posterior descansa en silencio tras estas inexplicables obras.

Es decir, que no estamos ante piedras. Estamos ante una clara tendencia ancestral de refugiarse en el interior de rocas. Rocas que ellos mismos trabajaban, vaciaban y utilizaban como guaridas. El mero hecho de que todo el marco de piedra esté trabajado orientando la piedra indica la presencia de mano inteligente. Una mano inteligente, que desconocemos por completo.







Otro inexplicable, imposible y desconocido lugar para muchos. En lo alto de una montaña a miles de metros de altitud, en Bolivia. En Bolivia, Perú y México encontramos los ejemplos más imponentes de alguna cultura ancestral que tenía conocimientos (mágicos) para ablandar las piedras. Puesto que es imposible de trabajar la piedra de esta manera sin absolutamente ninguna herramienta. Dos líneas totalmente paralelas y de una medida importantísima (decenas de metros de hendidura en la piedra) que llevan directamente A LA NADA. ¿O quizás no llevan a la nada? Apuntan directamente al cielo. Casi parecen raíles modernos que guiaban algún tipo de máquina. Aunque como siempre, nos quedaremos con la duda perpetua de no tener ni idea de para qué podía servir algo así. Recordad a los romanos: Si encuentran una moneda en el suelo, paran la construcción de un edificio




Hendiduras totalmente artificiales (trabajadas) a las cuales ni se molestan en dar explicación. De hecho, a los márgenes de dichos "raíles" podemos ver más rocas trabajadas de una manera inexplicable con ángulos imposibles. Y recordemos a quién se hace alusión cuando se encuentran estas extraordinarias obras: A los incas. Un pueblo que no conocía el hierro ni la rueda. En cambio, eran capaces de horadar la piedra a 3000 metros de altura. Es todo de risa.






Es imponente la taxonomía compartida alrededor del mundo, el hecho de horadar piedras para convertirlas en moradas. Lo que podemos (casi) constatar, es que en ciertas épocas se vivía en un entorno totalmente hostil para las personas, viéndose obligadas a hospedarse en rocas en lo alto de montañas. Puesto que otra cosa que comparten estos sitios, es que nunca están al nivel del mar. Siempre se situan en sitios altísimos. Cosa que imposibilita más el trabajo (aún hoy día). ¿Seríamos capaces hoy día de vaciar una piedra por dentro? Por supuesto, con tuneladoras y decenas de ingenieros sobrellevando el proyecto.

El chiste se cuenta solo. "Los romanos", "domus", "incas" y demás majaderías. Ninguno de los citados anteriormente fue capaz (ni miles de años más adelante) de hacer algo así.





A miles de kilómetros de distancia, sin una conexión aparente y compartiendo de nuevo el mismo concepto. Rocas vaciadas situadas en sitios remotos. Una clara idea fija de refugiarse (¿de qué?) y una nula respuesta de la arqueología, la historia o la geología. De hecho, algunas veces aún tienen el rostro de decir que se tratan de formaciones naturales. Es ofensivo el poco rigor con el que se trata este tema.

Más de lo mismo: Imposible realizar un trabajo así en tiempos remotos. Por lo menos, con las herramientas físicas que conocemos y sin uso de la magia. Sí, magia. Sin más. Porque es lo que representa hoy día poder reblandecer una piedra y moldearla a tu gusto.





Muchas de estas "piedras" (o quizás en el pasado no lo fueron) presentan hendiduras, marcas o símbolos totalmente inexplicables. El corte que presenta esta piedra es totalmente artificial. No hay elemento natural que pueda causar un corte con tal perfección. Alguien seccionó esta roca a conciencia en algún tiempo remoto con una herramienta que ni siquiera podemos imaginar. Aunque como de costumbre, esto no representa nada de interés para la arqueología. "Caprichos de la naturaleza". Más insultos arqueológicos.




Otra roca gigantesca, esta vez en una localización remota desértica, es otro de los ejemplos más famosos del mundo. Tras ver esta roca en cientos de sitios web arqueológicos, detectas que un título común que suelen poner es "curiosa formación natural". "Curiosa". Una piedra gigantesca con dos pilares de soporte perfectamente nivelados para aguantar el tremendo peso, perfectamente seccionada con otra herramienta desconocida que jamás sabremos. Herramienta que en sus días, debía ser tremendamente peligrosa. Decir que el corte que presenta esta roca es "una formación natural" va mucho más allá de tratar a la gente de imbécil. Sino que además, se está enterrando una parte apasionante e interesantísima de la historia para convertirla en "azar de la naturaleza".

La arqueología y la geología dejan mucho que desear cuando ningunean ejemplos como estos para soltar una burrada como la copa de un pino, y llamarlo "explicación científica".




Más de lo mismo. Viviendas horadadas en pura piedra. ¿O quizás no eran viviendas sino refugios temporales? Encontramos lo mismo bajo tierra. Galerías de decenas de kilómetros de túneles horadados, que hoy día requerirían de maquinaria pesada e ingenieros modernos. Además el material que forma esta roca lo encontramos repartido en sitios alejados miles de kilómetros, donde nunca hubo canteras ni reservas de donde sacar el material. Sigue siendo un misterio la posibilidad de horadar tales rocas, culturas de las que ni siquiera conocemos el nombre. Ni nunca lo sabremos: El interés principal son los romanos y poco más.




¿Cuántos ejemplos más harían falta para demostrar que existe un patrón común? Pues los tenemos por miles, así que ya iremos actualizando nuestra agenda. Un ejemplo más, tanto imposible de realizar como inexplicable. Cómo de hostil debía de ser el ambiente exterior como para esconderse de esta manera. Además, parece como si en algún punto dicho agujero estuviera cerrado, para luego (¿luego de qué?) volver a abrirse de nuevo. Y así se quedó. Nadie ha venido a interesarse por algo que rezuma mucha más imposibilidad y misterio que un puente romano o unas cuantas vasijas de la edad del Bronce. En los márgenes de la "puerta" de esta cueva, casi parece como si una enorme bocanada de fuego o magma golpease la superficie de todas estas piedras, fundiendo literalmente el material y dejándolo fundido. ¿Algún desastre natural? ¿Algún desastre, pero no tan natural?



La arqueología seguirá ninguneando todos estos ejemplos antes de reconocer, que alguna civilización antediluviana podía hacer cosas que nosotros nunca lograremos. Y esas "cosas" no las hacían con martillos ni con hierros, cosa que caracteriza la era materialista y puramente física. Sin ánimo de dar explicaciones de lo que desconocemos (porque tampoco estamos afirmando saber quién hizo esto), lo que está claro es que hay un desinterés forzado en todo esto. Lo cual es absurdo, puesto que sí muestran dicho interés por descubrimientos mucho más baladíes y que no aportan nada a nuevos conocimientos históricos.

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