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martes, 9 de febrero de 2021

El declive del cine moderno

Vivimos una época cuanto menos curiosa. También en cuanto al entretenimiento televisivo, series y películas. Hace un tiempo, con una serie de iniciativas sobre todo gubernamentales, se decidió que había que introducir elementos "inclusivos" en el entretenimiento de TV, con la finalidad de "terminar con el racismo" y otras revindicaciones que han derivado en auténticos despropósitos en forma de teleserie (o cine).


En la serie de Netflix "Cursed" (maldita) el Rey Arturo es de color, Merlín el mago un borracho calvo, y más de la mitad de la plantilla son personajes africanistas con rastas y abalorios más propios de las tribus Etíopes que de la Britania del siglo V d.C


Cientos de millones de € destinados desde gobiernos de todo el mundo para la producción y creación de series/películas con contenido feminista, inclusivo, antirracista y demás ingenierías sociales que al final, lo que consiguen es de alguna manera forzar las cosas. 


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Lo que llaman "visibilizar" viene a ser un bombardeo constante de homosexuales, personajes africanos en épocas y sitios que no corresponden, actrices femeninas haciendo papeles dignos de guerrero vikingo y demás insultos históricos, con los cuales se aprecia que más que "visibilizar" lo que se pretende en muchos casos es cambiar la percepción del espectador en algunos aspectos.



En la última entrega de la saga "Cazafantasmas" vemos a Bill Murray & Dan Aykroyd sustituídos (¿por qué?) por una mujer de color junto a otras actrices con sobrepeso intencionado que destrozan una saga que no merecía ser manipulada por ingenierías sociales. ¿Cual es la necesidad de distorsionar una historia original pudiendo crear una nueva protagonizada por mujeres?


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Lo malo del asunto es que se pretende cambiar la visión del espectador añadiendo falsedades. Falsedades que cualquiera que busque ver una serie de relativa calidad, descartará rápidamente. Son decenas los nombres de series producidas por Netflix las cuales parecen más una batidora multicultural contemporánea que una serie de época o histórica. O por lo menos, con esa pretensión las venden.


En el ejemplo que hemos puesto más arriba, la serie "Cursed" producida por Netflix, cumple con todos los requisitos descritos. Montones de personajes africanos injustificables para la época y lugar. Mujeres jugando el papel de los hombres y todo un mundo al revés sencillamente increíble. Increíble en la máxima expresión de la palabra, porque nadie se lo cree. Las cosas nunca han sido así ni lo serán.


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Y esto sirve también para todas aquellas series que más que "incluir" a esas minorías, lo que hacen es desvirtuar los personajes masculinos y en muchas ocasiones, convertirlos en una especie de sombra descafeinada de lo que fueron los Caballeros Andantes, los Reyes Antiguos o cualquier figura guerrera histórica. En dichas series, las mujeres luchan en apoteósicas guerras como si de Paladines se tratase, mandando a diestro y siniestro cual Reyes Católicos, cuando cualquiera sabe que en la época eso era más que impensable, por no decir imposible.



Importante es el hartazgo al ver incontables personajes femeninos enfadados con el mundo, haciendo alarde de un carácter y carisma completamente impropios y exagerados. Para la época y también para el mundo real. Ni los hombres son como nos están vendiendo ni mucho menos las mujeres. No sabemos dónde están esas "guerreras", en Instagram no las vemos mucho.



[Al final de todo no te queda muy claro el por qué de tanta falsedad. La cosa consiste en distorsionar todo lo habido y por haber, especialmente los hechos históricos. Esos que no son interpretables, ni adulterables. Pues lo hacen constantemente, como si tuviera algún sentido convertir al Rey Arturo de Britania en un africano rastafari, o a las mujeres de los antiguos galos en "guerreras femeninas" las cuales nunca han existido, por lo menos en esos relatos.]


En las series de Netflix, las monjas en el siglo V después de Cristo son lesbianas públicamente (hubiesen sido automáticamente quemadas) y Morgana es una mujer de color, lesbiana también. Sería lo mismo inventar una historia diferente en vez de mearse literalmente en la original.


Más que inclusión es "cambiar la historia" para que no ofenda al espectador femenino medio, y crearle una sensación de que realmente ve lo que quiere ver. Una mujer irrompible, fuerte, carismática, imposible de influenciar por los hombres y claramente superior. En inteligencia, valores y rectitud. A poder ser, con inclinaciones lésbicas o bisexuales. Es decir, una falsa mujer. Y si puede ser de color, ganamos 100 puntos más de corrección política y conseguimos crear un despropósito aún más grande, donde al final la historia y la trama quedan opacadas por un sinfín de gestos e incorporaciones forzadas, como las ya mencionadas. Te olvidas ni siquiera de lo que estás viendo, porque quizás sea eso lo que se busca en cierta medida.




"La monja de color lesbiana amiga de Morgana junto al Rey Arturo el cual es también de color, hablan con Merlín el mago (un borrachín blanco calvo) sobre la opresión que ejercen los hombres sobre las mujeres. En el año 500 después de Cristo..." Cursed - Netflix


¿Eh?



Son meras impresiones personales, aunque considero que no distan demasiado de como realmente se está enfocando este tipo de entretenimiento en los últimos tiempos.




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