Nunca pasa nada pero siempre pasa algo. Continuamente, aunque no sabes ni el qué.
Hace demasiado que ocurre. Lo que haces no encaja con nada. Ni mucho menos con tu propia lógica, que solía coincidir con la moderación. Lo que emprendes no avanza porque realmente, no ocurre.
¿Vives un sueño? Ni siquiera saber definir si es una pesadilla.
No estás. Hace mucho que nos fuimos, que dejamos de ser. Para convertirnos en tu y yo siendo extraños. Sin actuar por impulsos, sin motivos. Sin propósito aparente, seguimos siendo. Cada uno en su punto.
¿Qué impulsa a dos personas a seguir un sinsentido? Solía pensar que el amor, aunque ya lo dudo. Así que incluso valorando todos los motivos y sentimientos que mueven a las personas a perpetuar absurdos, el amor no es eterno. Ni siquiera el cariño, ni los sentimientos.
Ni nosotros. Porque todo es ilusorio.
Todo lo que sientes son percepciones subjetivas. Es lo que te mueve a hacer las cosas. Hasta que lo subjetivo ya no lo es tanto, y no te reconoces por tus actos. Ni siquiera sabes por qué haces lo que haces (que no da resultado) y lo sigues haciendo. Porque realmente, dejar de hacerlo no te traerá ningún beneficio. No más allá de sentir una satisfacción temporal llamada "alivio" por dejar de auto-ametrallarte.
No sólo eso, si no que además sabes que vas directo al desastre. A la auto-tortura, al vacío sentimental. Al tormento mental. Lo típico de humanos tontos e inmaduros. Pobres insectos somos. Sigue un día más haciendo ver que no te enteras de nada, sufriendo por miedo a sufrir.
Por miedo a perder lo que ya se ha ido, y no recuperarás. Y he ahí la arista de mi incoherencia personal.
Porque si lo recuperases, tampoco lo querrías. Nunca entender, nunca sentir. Nunca saber.
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