Cualquiera que haya nacido entre los 80 y 90 conocerá Habbo Hotel. Es una red social de las más precursoras de la era internet en 3D. Un chat donde puedes comunicarte con jóvenes de todo el país, manejando un personaje hecho a tu gusto e imagen. Todo esto, acompañado de unos gráficos 100% noventeros, aunque muy logrados para la época.
Ambientado en un Hotel como su propio nombre indica, cada usuario podía crear una "sala", algo así como una habitación personal diseñada a su imagen, la cual podía decorarse con muebles, todo tipo de objetos y ambientaciones para hacerla realmente acogedora. Incluso estando detrás de una pantalla.
Entre los años 2003 y 2007 tuvo su mayor auge consiguiendo así que en todo el mundo se conectaran cientos de miles de personas al día, manteniéndose como una de las Webs con más tráfico diario. Los ingresos de la empresa propietaria, Sulake, eran multimillonarios, puesto que todos los elementos de pago que habían incorporado iban viento en popa, enganchando a más y más gente. El registro de nuevos usuarios era continuo, hasta el punto en que había que ampliar los servidores prácticamente cada semana.
La página se "caía" de la cantidad de usuarios que intentaban acceder a ella. Un éxito más que rotundo.
Pero pasaron los años, y no pasan en balde. Habbo empezó a envejecer rápidamente y muy mal, perdiendo miles y miles de usuarios cada mes. La gente dejaba de conectarse. Alrededor de 2015 había perdido más de un millón de usuarios. Hoy día, Habbo se ha convertido en un juego reductivo y sin tantos patrocinadores.
Y en realidad, ¿Qué pasó aquí?
No sólo una cosa, como os podéis imaginar. En realidad fueron muchas que se veían venir desde hacía tiempo porque como ya sabemos, la avaricia rompe el saco. Por citarlas rápidamente, no son muy distintas a las que ya han llevado a la ruina a otras redes sociales:
1- Expulsiones indiscriminadas permanentes
Hubo una época en la que la afluencia de nuevos usuarios era tal, que los Moderadores tenían una excesiva facilidad para expulsar a usuarios con malas conductas. El tema es que muchas de esas conductas eran minucias o criajadas dignas de niños de 13 o 14 años. El error de Habbo fue empezar a expulsar gente con pobres motivos, sin antes fijarse en si esos usuarios realmente estaban gastando dinero en el juego. Sin darse cuenta, empezaron los baneos a gente que invertía auténticos dinerales en ese juego, los cuales no volvían a entrar nunca más después de hartarse a reclamar su bloqueo, sin éxito. El error fue craso.
2- Exceso de añadidos de pago
Todo aquello que mejoraba tu personaje pagando era un éxito. Así que no se lo pensaron demasiado y fueron añadiendo más, más y cada vez más items de pago. Junto a esto, implementaron una subida de precios que al final ya daba risa. Costaba lo mismo mandar un mensaje a Habbo para comprar créditos que una llamada a una línea calentita. Ya me entendéis. La conclusión es que quien no se gastaba un auténtico dineral no podía optar a conseguir nada, cosa que aburría a muchísimos usuarios que lo probaban unas cuantas horas para luego marcharse in-eternum.
3- Casi la peor cagada: Infantilizar Habbo hasta la arcada
Habbo siempre ha sido un "juego" de corte infantil. Los usuarios potenciales eran chicos/as de entre 10 y 20 años como mucho. No obstante, de la manera que funcionaba hace unos años, atraía público muy variopinto y también seguía causando interés en usuarios veteranos, que seguían entrando dado el buen funcionamiento. Con la pérdida de alfluencia, cambiaron la estética y concepto de Habbo hacia algo mucho más infantil, con la pretensión de aglutinar a muchos odiosos niños tontos que gastaran pasta. Lo que consiguieron fue que los veteranos se marcharan y que los niños tontos que iban entrando no gastasen ni un duro (puesto que un SMS costaba casi 4,50€). Una estrategia penosa para tamaña empresa.
4- Los directivos de Habbo se convirtieron en primates, al parecer
Una constante toma de malas decisiones te hacía preguntarte si esos multimillonarios que gestionaban Habbo no se habrían estado pasando con las drogas. Parecía imposible pifiarla con cada movimiento estratégico que se hacía. De hecho, parecía hecho mal adrede. Cuando nadie compra, subes los precios. Cuando nadie entra, dificultas el acceso. Cuando alguien gasta mucho en tu empresa, lo echas permanentemente. Y así sucesivamente hasta quedarse prácticamente vacío, y aun siendo así, sigues manteniendo los precios por las nubes sin animar a nadie a que vuelva a entrar.
Todos estos motivos mentados, pueden tener una explicación empresarial en una línea temporal. Lo que no tienen es explicación lógica. Muchas veces tomaron la decisión contraria a cualquier coherencia que puede tener una acción>respuesta o una causa>efecto. Ellos supieron perfectamente las causas de su pérdida de popularidad. Y aún así, tomaron una serie de decisiones nefastas que hubiese sabido ver cualquier técnico en marketing.

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