Vistas de página en total

martes, 29 de noviembre de 2022

Lo relativo de (casi) todo

Hoy escuchaba a un chico de unos 20 años decir cosas muy categóricas sobre varios temas. Me ha recordado a mí mismo con esa edad, en la que pensabas que la vida sería más estática de lo que después termina siendo. Porque una vez ya has vivido un poco de todo (has tenido relaciones, amigos, algún trabajo), muchas veces te piensas que sencillamente será sumar y seguir. Nada más lejos de la realidad.


Este chico se cuestionaba si "merecía la pena" salir por las noches o no. Ya que con escasos 20 años que tiene, parecía aborrecido de pasar todas las noches del fin de semana despierto hasta las tantas, y planteándose sencillamente, dejar de hacerlo.


Me ha parecido incluso gracioso plantearse algo tan cambiante como las "ganas" que tienes a algo. Cosa que es absolutamente variable durante los ciclos. No siempre vives lo mismo, ¿no?


Es tan erróneo intentar sacar conclusiones precipitadas con 20 años. Y no nos damos cuenta, todos lo hacemos. Realmente nos creemos que "esto es lo que hay". Como si la sensación que te da "X" cosa fuera a ser la misma con 20, 30 o 40.


Lógicamente, esto no es así. No tienes las mismas ansias de relacionarte con los demás con 15 años que con 25. Tampoco probablemente tengas todos los mismos amigos que al principio. Y con 30, aún más variable. ¿Tendrás la misma pareja a los 15 que a los 30? Nunca se sabe. En la mayoría de casos, no suele ser así.


Por eso es tan, tan tonto intentar reducirlo todo a lo que vives ahora. Porque ese pensamiento tan acérrimo que tenías hace 10 años ahora es motivo de risa. Incluso de tu mentalidad de entonces. Creyendo realmente que porque no te apetezca una cosa con 20, no te apetecerá 10 años después. En los que aunque no lo parezca, serás mucho más mayor.


Y además, siempre ha sido así. Las personas no se comportan igual cuando tienen pareja o no la tienen. Tampoco cuando eso se rompe. ¿Seguirá en pie la decisión de no salir tanto con tus amigos cuando te quedes soltero? Y todo así. No hay que pensar mucho para ver que no tiene ningún sentido decidir cosas categóricamente sólo por estar viviendo un momento determinado.


Y si todos en general adoptáramos ciertas posturas, no tendríamos que arrepentirnos de ciertas cosas. Ni haber tomado algunas decisiones erróneas. Que a parte de erróneas, eran innecesarias.



No hay comentarios:

Publicar un comentario