Vistas de página en total

sábado, 14 de enero de 2023

Cosas curiosas que nadie parece observar

Anoche como cualquier otro viernes, estaba en el bar con unos cuantos amigos. Es típico que después del trabajo, sin tener ganas de mucho follón, vayamos al bar a hablar de nuestras cosas.


Siendo una costumbre muy arraigada desde hace años, veo que se va degradando poco a poco. Uno de los que viene prácticamente no toma nada y termina yéndose a casa a la media hora de haber llegado. Otros dos, ni hablan. Tienes que tirar y tirar de la cuerda para sacarles un poco de conversación porque si no, se quedan en silencio. O prácticamente en silencio.


Y como siempre, el punto en común que tienen esas actitudes es el mismo: Desgana. Una falta de empuje vital que se nota a la legua.


Esa desgana casi siempre está relacionada con lo mismo, porque es un simple ejercicio de observación ver que si están así es porque les falta algo. Normalmente, una pareja.


A esta conclusión se llega cuando te das cuenta de que cuando uno de ellos encuentra a una persona que le hace un mínimo caso, desaparece del mapa. Los ves más o menos la mitad que de costumbre y además, no destilan tanta apatía y desgana. No hemos descubierto la sopa de ajo: Tanto para hombres como para mujeres, tener pareja sube la moral en ciertos aspectos.


Tan malo es no saber estar solo como estar solo siempre. En sus casos, son personas que nunca han conseguido tener una pareja estable ni a los 18 ni a los 30. Y cuando decimos "estable" no nos referimos a casarse, sino a saber mantener un simple vínculo que evolucione con el tiempo, aunque luego al final se termine.


Pasar por estas fases es necesario para el desarrollo de la persona, es algo que se entiende con el tiempo. Si optamos por "ahorrarnos" ese aprendizaje, es alto el riesgo de quedarse en una fase adolescente sin saber nunca qué significa querer, y ser querido. Lo cual puede parecer ridículo a quien nunca lo ha hecho (a ellos, por ejemplo). Pero una vez has estado en pareja y has sentido, entiendes que no hay amistad en el mundo que pueda compensar lo que eso significa.


Porque los sentimientos de amor carnal no existen en la amistad, existen en la pareja. O en caso de no tener pareja pero sí tener relaciones sentimentales, lo mismo es. Intentar hacer ver que esto no es importante y se puede vivir sin ello, condena a esas personas a estar apáticas incluso los fines de semana, porque la expectativa que tienen es ninguna.


¿Y qué ocurre cuando se vive sin expectativas? Sin expectativa de pasarlo bien hoy, de disfrutar mañana. De rodearte de personas que te aprecien, que pueda hablarse con ellas. ¿Qué te queda sin nada de eso?


Pues te queda plantarte en un bar como todos los viernes, para en realidad, estar con un run-run dentro que no te gusta. Porque ese run-run delata lo que en realidad sientes: Que te falta algo que esa noche no vas a encontrar.


En sus casos, no lo van a encontrar porque ellos mismos se han metido en una espiral de argumentación falsa para justificar que no quieren tener pareja. Cuando en realidad no es que no quieran, es que no saben.


Sin hablar gratuitamente, esto se nota, de nuevo, por sus reacciones. Su actitud de intentar evitar el contacto cuando una mujer aparece. Callan, dejan de hablar. Se sienten presionados de una manera absurda cual adolescente que está tomando los primeros contactos con el sexo opuesto. Esto ocurre también a las mujeres.


Aunque, en cualquier caso, esto se trata de una conducta más propia de un pre-puberto que de personas con 30 años. Si una persona con 30 años nunca ha tenido una relación sentimental de ningún tipo, es que algo le ocurre. Quiero decir que no se trata de decisiones como ellos dicen, se trata de una mezcla de falta de oportunidades con venirse abajo al tenerlas: Una inseguridad del copón, mezclada con muchos impedimentos mentales.



También es común la actitud de negación o de buscar tres pies al gato cuando se dan cuenta de que algo no va bien: Empiezan a auto-diagnosticarse apego evitativo, dicen que "no les apetece tener una relación" y sueltan todo tipo de falacias lógicas, que les perjudican más que beneficiarles. Porque al fin y al cabo, justificar un problema no soluciona el problema.


Es decir, que el problema no es estar soltero a los 30. De hecho, la mayoría de gente de mi generación está soltera, pero sabrán explicarte por qué de una manera práctica. Los que tienen impedimentos mentales/emocionales, simplemente mienten.


Y esa mentira es precisamente lo que hace que sigan igual. Y al seguir igual, están cada día más cansados de todo. Desganados. Salen el viernes y se meten en casa hasta el lunes, que toca trabajar otra vez. Semana tras semana, año tras año. 


Otro hecho curioso es que este fenómeno ha empezado a ocurrir más que nunca en nuestra generación. En la generación de nuestros abuelos e incluso nuestros padres, prácticamente no existían grupos enteros de amigos que tuvieran tan malas experiencias o directamente nulas en el amor. Debe ser porque la definición actual de "amor" dista mucho a lo que se creía hace 20 o 30 años.


En los 70-80, la mayoría de las personas con treinta años tenían la vida encaminada, muchas estaban casadas y con hijos. Todos los que nacimos en los 90's, fuimos hijos de padres que no llegaban a treintañeros. Hoy día, es complicado encontrar a una persona con 30 años que tenga ganas de emparejarse, casarse y tener hijos. 


Algunos lo achacan a la falta de imposición, ya que en generaciones anteriores la presión familiar hacía que la gente se emparejase antes. Aunque con la libertad que hay actualmente de hacerlo o no, se han disparado los divorcios y han bajado substancialmente las bodas. Exactamente igual ha ocurrido con la natalidad de los españoles en general: No ha hecho más que desplomarse en los últimos 30 años.


Uno de los perfiles de persona que más de cerca he vivido, es el inhibido: Un tipo joven que ha desistido de la vida sentimental antes de empezar a vivirla. Es decir, que siendo insultantemente joven, se resignó ni siquiera al placer temporal. O a la emoción de conocer a alguien que te guste, con toda la cadena de acciones que eso comporta.


Este perfil también es marcadamente moderno, ya que en personas de otras generaciones era imposible encontrar gente que hubiese estado toda su vida sin pareja a no ser que tuviera algun problema evidente de comportamiento. Nada más lejos, puesto que los problemas de comportamiento surgían al aparecer personas del sexo opuesto en escena. 


Conclusión: Sed sinceros con vosotros mismos. Analizad francamente por qué sentís lo que sentís. Daos un voto de confianza y entended por qué os complicáis más la vida vosotros mismos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario