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martes, 7 de febrero de 2023

Hacerse mayor e ir a peor

No puedo evitar observar constantemente a personas que a medida que se hacen más mayores van a peor, casi en todos los aspectos. Cosa que muchos pensarán "normal y lógico", aunque en cierta manera no lo es tanto.



Porque una cosa es envejecer y por lo tanto, perder ciertas facultades físicas y mentales. Cosa que es completamente normal. Y la otra, volverse más mayor y al mismo tiempo más infantil que nunca.

Y con infantil nos referimos a la máxima expresión de la palabra: Enfados por todo, cabezonería absurda por temas que no lo merecen, discusiones constantes sencillamente por no haberte salido con la tuya, y demás. Muchas personas parecen estar esperando hacerse mayores para "no rendir cuentas a nadie" y en ese justo momento, volverse insoportables.




No hay nada más engañoso que el sentimiento de sentirte inmune y por tanto, poder hacer y decir lo que te de la gana. Porque te lleva a ser una persona insoportable sin ni siquiera darte cuenta. Que es lo último que querría cualquier persona: Ser insufrible a los ojos de los demás.


Es comprensible en los casos en los que las personas al hacerse mayores, empiezan a contraer dolencias que les incomodan. Y eso les lleva a tener una rutina pesada e incómoda. Aunque no hace falta irse a personas muy, muy mayores para encontrar estos comportamientos. Que son apreciables en individuos de toda clase:


"Es que claro, me ha dicho esto y luego yo le he dicho aquello. Y entonces se ha enfadado porque él me dice que no lo haga, pero me manda hacerlo a mí. ¿Tú te crees? ¿Pero tengo razón o no?"


Razón. Una palabra que es auténtica gasolina para la insatisfacción. Porque cuando estas personas enfadonas dicen "razón" no hacen alusión a razonar, sino a que les digan que lo suyo está bien, y lo de los demás está mal.


Entrar al trapo de eso es alimentar la tontería ajena. Los piques tontos, la cabezonería. "Ay los demás, cuánto daño me han hecho los demás."


Y la gracia inmensa que te hace escuchar "Ay, que me vuelven a dejar solo. Es que hay que ver las pocas ganas que tienen de verme." después de haberse pasado horas tratando fatal a todo el que se ha puesto por delante. Sin darse cuenta de que precisamente por eso al final te quedas solo.


No hay nada peor que vivir en la inopia hasta morir. Toda una vida convencido de que son los demás los culpables de todo lo que te pase. Mientras te enfadas por todo, claro. Mientras intentas imponer a los demás cada cosa que te parece que debe ser a tu manera.



Al final esa manera es quedarse solo, con toda la razón del mundo para tí. Pero solo.

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