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sábado, 20 de enero de 2024

Cerrar etapas y cosas que nadie dice

Es curioso que a lo largo de la vida las personas pasemos por experiencias muy similares pero nadie las cuente. Sentimos cosas muy parecidas, pasamos por etapas muy comunes para todos. Pero nadie parece querer contarlas. Son cosas que se viven en silencio. Que todos las vivimos.


Recuerdo hace unos años siendo algo más joven, darme cuenta de algunas cosas. Cosas que por otra parte, todos/as hemos vivido o vamos a vivir. Formar parte de diversos círculos de personas, tener vida social con distintos grupos. Lo normal para todo el mundo. Y ya con escasos veinte años, me di cuenta de lo frágil que resultaba todo. Me di cuenta de que sólo era cuestión de que las cosas cambiasen ligeramente en las vidas de algunos para que esos "grupos de amigos" se redujeran a cenizas en cuestión de meses.


De un grupo de siete personas, los cuales habían vivido incontables experiencias, momentos durante años, todo se reducía a cenizas porque dos de ellos encontraron pareja. Lo cual te deja bastante claro a qué altura quedan dichas "amistades" para la mayoría de gente. Cuando encuentran "Y" cosa que les estimula más que "X" cosa, la reemplazan. Sin más. No existe ningún tipo de compatibilidad. Sencillamente, dejan una cosa por la otra. Para siempre.


Y aunque "para siempre" pueda sonar exagerado, todos sabemos que si te alejas durante un año de la mayoría de personas, pasado ese año las cosas no volverán a ser igual. Al menos, cuando tienes cierta edad. Todos nos convertimos en extraños ante los ojos de los demás si interrumpimos las viviencias que teníamos en común. Y en base a eso se terminan las relaciones.


Recuerdo que a los viente años, en ocasiones hablaba de esto con otros. Las reacciones casi siempre eran las mismas: Pensar que esto era una exageración, e incluso algo más común: Pensarse que a ellos no les ocurriría eso. "Que te haya pasado a mí no significa que vaya a pasarnos a todos."


Eso es típico. Siempre tuve la sensación de adelantarme un poco a los acontecimientos. De ver lo que iba a pasar, sencillamente viendo lo terriblemente egoísta que es la gente, es algo incompatible con mantener nada a largo plazo. Sin embargo, la mayoría de gente a los 20 (cuando se es terriblemente joven y no nos damos cuenta) no cree que pueda ocurrirles nada de esto. Se sienten muy arropados por sus grupos actuales y creen, fervientemente, que algo tan auténtico no puede terminarse. Y es comprensible, puesto que desde dentro nunca aceptarás que en diez años, nada de lo que tienes será igual.


Eso pasa cuando eres muy joven. Te parece imposible que ciertas cosas puedan cambiar, puesto que aún no lo ves. Imagino que tenemos idealizadas a ciertas personas y no nos imaginamos la vida sin ellas, sencillamente. Cosa que cambia con el tiempo. 


Precisamente de lo que te das cuenta con el paso de los años, es que no es tan auténtico como parece. Nuestros sentimientos muchas veces son nuestra única guía, pero nos engañan. Nos hacen ver las cosas más estables que los que son, y eso hace que no creamos que un amigo muy amigo a los 20, puede dejar de serlo a los 30.


Y sin necesariamente ocurra nada. Lo que ocurre es que las cosas cambian, simplemente. Muchas veces sin saber por qué.


La imposibilidad (y por tanto, falta de voluntad ABSOLUTA) de compatibilizar pareja y amistades es lo que te hace entender todo: Si no tienes pareja porque sencillamente no te apetece, terminarás solo. Eso a lo que llamas "amigos", por lo general pierden literalmente el culo por encontrar a alguien que les siga su ritmo propio. 


O sea que ya me di cuenta, lo que llamamos "amigos" o "amistades" en realidad no merecen ese título. Y no para mí, sino para casi todo el mundo. Porque como casi todos suscribirán, es muy complicado mantener con treinta años los amigos que tenías a los dieciséis. O veinte.


También te das cuenta de que eso va en función de estímulos. Y en función de lo que vivas en el momento. Todo el mundo ha vivido esto: Personas que quizás estaban 4 o 5 días de la semana insistiéndote de manera enfermiza con hacer cualquier cosa, y de la noche a la mañana no es que dejen de hacerlo, es que directamente no los ves más. ¿Qué habrá ocurrido? Luego te enteras de que se han echado novia/o. O de que ahora sale con otras personas.


Curiosamente, esto le ha ocurrido a todo el mundo. Perder amistades, cambiar de grupos e incluso, encontrarse algo desubicado en una época en la que no nos apetece emparejarnos y que todo vaya en esa dirección, y al mismo tiempo ver a tu alrededor como los demás ni se lo piensan y se emparejan con lo primero que aparece. Lo curioso, es que nadie lo dice.


Quemar etapas o cerrarlas, es algo doloroso. Es algo que cuesta. Sin embargo nadie manifiesta eso, no lo dicen. Pueden estar más sólos que la una, con mil relaciones fallidas a sus espaldas y ni un amigo de confianza. Y en silencio. Aparentando. Vendiendo una historia falsa a los demás. La máxima expresión de la cobardía y la incapacidad de aceptar las cosas.


Y las cosas son como son: A partir de cierta edad, cuando no hay viviencias que compartir, o te buscas pareja o no habrá amigos que valgan. Todo girará en esa dirección. En quedar en pareja, en cenar en pareja, hacer amigos en pareja. Amigos, que por otra parte, no serán ni la mitad de auténticos de los que tuviste con 20. Edad en que la gente, realmente se centra en divertirse y no en tener a tu lado cualquiera que te haga caso, sentado en un sofá. Que es realmente a lo que reducen las cosas la mayoría de personas.

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