Vistas de página en total

martes, 6 de febrero de 2024

La gente se delata a sí misma, sin enterarse

 




Ayer hablaba con un tipo cualquiera. Dicho tipo afirmaba preferir las "amistades por internet" a las reales. Y exponía una serie de motivos para sostener eso. 


Lo bueno es que con el simple hecho de decir algo así ya demuestras en qué posición estás: En una posición de incapacidad de cimentar amistades reales, en la vida real.


Lo cual ya de por sí, nos lleva a lo de siempre: Cuando a una persona "X" cosa le resulta difícil, acaba tirando por otro lado que le resulte más fácil. Si no consigo que la gente me haga caso en la vida real, me fabrico unos amigos virtuales que nunca van a ser nada parecido a las amistades en vivo y directo.


Lógicamente como todo ser viviente que siente la necesidad de refutar las cosas aunque sean ciertas, te responden diciendo que "dichas amistades son tan válidas como las amistades físicas", que son "amistades reales de la misma manera" y un montón de otras patochadas, que lo único que delatan es que has dado en el clavo. Y en vez de reconocerlo (lo cual sería mucho más sano), lo niegan.


El trasfondo como siempre es triste. Porque todo se resume en una incapacidad de aceptarnos a nosotros mismos. Si tenemos cierta dificultad para cosecharnos amistades en la vida física, es por algo. Y si terminas necesitando establecer vínculos con personas a las que nunca ves, es por otro algo.


Eso es porque mucha gente espera decir "X" o hacer "Y" e inmediatamente después, causar sensación en los demás. Y cuando no lo consiguen, o lo dejan correr o buscan a otro títere para seguir intentando sentirse bien. De esta manera terminan: Llamando "amigos" a otras personas que están igual de fastidiadas que ellas, por internet. En muchas ocasiones, estas personas nunca llegan a verse en directo, lo cual, de nuevo, delata que cuando las cosas pasan al plano real sencillamente no las saben hacer.


Es decir: Que es una vía de escape más del ser humano moderno, muy, muy débil ante cualquier dificultad o tarea que le cuesta trabajo desempeñar. Y en vez de indagar en el por qué, lo "solucionan" con un plan Z, mucho más sencillo de mantener y también de justificar. 


"No, si en realidad hablo con mucha gente. Y tengo muchos amigos. Hacemos partidas online cada día."


La realidad es que a muchas de estas personas te las llevas a un bar a tomar algo, y no saben qué decir. Se cortan. Se ejercen una absurda presión de autojuicio que les impide relacionarse con soltura. A la mínima que pueden, quieren irse a casa. Con lo cual estas personas no es que quieran amistades, sino que quieren relacionarse según sus propias normas. Y esas normas consisten en no tener presencia física con la que relacionarse, porque dada la ocasión se vienen abajo.


Concluímos que son personas estropeadas desde muy jóvenes, que empiezan su camino de una forma que no tiene ningún recorrido real. Si te cuesta relacionarse ni siquiera con amistades, ¿Cómo lo harás para mantener un trabajo? ¿Cómo te vas a relacionar de maneras muy distintas con otras personas? Nada, me quedo en el ordenador y hago ver que estas personas que viven a 500km de mí son mis amigos. Y si alguien me dice algo, respondo cual partida de ping-pong, para seguir haciendo lo que hago hasta ahora.


Que por otra parte no deja de ser intentar hacerse cómoda la vida. Lo cual es imposible. Nos guste o no, las cosas que más nos cuestan son las que más debemos reforzar. Porque indudablemente, el día de mañana esas carencias aparecerán. En forma de empleo, en forma de pareja, en forma de familia. Y si lo que hacemos es esconder nuestras carencias debajo de la alfombra, seguirán creciendo pero en forma de ácaros.


Todo esto ha proliferado desde los últimos 10-15 años. Y eso no sólo lo trae la facilidad de hoy día para tener acceso a internet o a un ordenador. Sino que a cada generación que pasa, la gente en ciertos aspectos es cada vez más frágil. Especialmente con las cosas triviales, como relacionarse mínimamente o tener un puñado de amigos con quien vivir cosas.


Esto también es válido para las "parejas por internet". Se da la imperiosa causalidad (no) de que las personas más inseguras y grises que he conocido, casi todas han caído en eso. De mientras, jamás veías a esas personas relacionarse con el sexo contrario en vivo y en directo. Y cuando lo veías, casi siempre terminaba en un completo desastre. Por no decir que quedaba en nada, ocasión tras ocasión.


Conducta: Si algo me resulta difícil, no lo hago. O lo hago de otra manera más fácil. En vez de analizar y descubrir por qué te pasa lo que te pasa. Una peligrosa manera de actuar, especialmente si queremos que algo fructúe el día de mañana.


Al leer estas cosas, siempre recuerdo un caso muy cercano que viví hace años. Tuve un amigo que formaba parte de un círculo de amistades común, desde muy jóvenes. Aparamentemente este tipo no padecía ningún problema concreto. Se presentaba en casi todas las ocasiones, estaba muy activo en Messenger y Whatsapp, o sea que podía decirse que tenía un contacto normal con los demás.


Aunque como decimos, todo era aparentemente. Aparentemente lo parecía. Cierto día, una chica nos comentó que se sentía atraída por el tipo en cuestión. Éramos muy jóvenes. Se lo contamos con cierta alegría para él, ya que a ciertas edades entomas dicha situación con emoción. Su reacción, a parte de no comentar absolutamente nada a lo que le dijimos, fue marcharse. Se marchó sin decirnos nada, dejándonos bastante preocupados puesto que no nos avisó de su marcha. Y nos mandó un mensaje ya habiendo llegado a su casa, diciendo que "se encontraba mal, y necesitó irse". 


Esa fue la prueba de fuego de lo que le ocurría en cuanto sentía una inseguridad. En vez de analizarla o enfrentarse a ella, se marchaba. Dicha conducta no hizo más que empeorar durante los años, y terminamos sin saber nada de él. Básicamente él mismo reforzó esos comportamientos y terminó por no hacer nada. El mismo tipo que proponía hacer planes te ponía mil excusas para no asistir a nada, llegando a poner excusas genuínamente surrealistas.


Muestra de conversaciones reales:


1 - Oye "X", ¿te apuntas a ir al centro a cenar?

2 - No voy a poder sacar dinero. Es domingo y los bancos están cerrados.

1 -  ¿Y los cajeros? Además, ¿Desde cuándo es impedimento para venir a picar cuatro tapas no poder sacar dinero?

2 - Ah sí, los cajeros. Bueno, ya si eso otro día.


______________________________________________________________


1- Hey "X", hace 3 meses que no nos vemos. ¿Cómo es que no te has venido a la playa ni un día este verano? He ido muchos dias con "Y", y nos lo hemos pasado muy bien.

2 - Es que no tenía bañador, así que no he ido a la playa.


(En esta ocasión el primer interlocutor directamente ni respondió a tal burrada.)


____________________________________________________


1 - Hola "X", mañana me voy de vacaciones hasta finales de verano, así que hemos quedado de salir un rato para vernos por última vez en vacaciones. ¿Te apuntas?

2 - No puedo, mañana madrugo para ir al gimnasio y además no tengo dinero. Otro día.

1 - Pero si mañana es domingo... Te vas a levantar a las 7 de la mañana para ir al gimnasio? Además, sólo vamos a estar un rato. Es que si no nos vemos hoy, ya no nos veremos hasta septiembre.

2-  Ya he dicho que no salgo.

1 - ?¿ Ok.


_____________________________________________________________________


1 - ¿Qué tal "X"? ¿Harás algo por carnaval? Estamos planeando ni que sea ir a tomar algo todos juntos y a ver la rúa de carrozas.

2 - No creo.

1 - ¿No crees qué?

2 - No creo que haga nada porque voy pelado de pasta y la verdad que me he duchado y me ha entrado sueño, así que no creo. Ya otro día.


(En esta ocasión el primer interlocutor también deja de contestar por puro cansancio de leer tonterías cada vez que se le propone alguna cosa).



Y así, poco a poco, se le dejó de ofrecer nada. A base de tonterías y de ver que si una persona necesita decir todas esas tonterías ante una invitación, no se le invitará más.



La muestra de que fue a peor, es que ni siquiera quería bajar al bar de debajo de su bloque, a echarse una cerveza con un par de amigos. Ni contigo a solas. Nada. Al final, hasta que te respondiera al teléfono era difícil. Y cuando te respondía era siempre para decirte que no. Con el tiempo, todo el mundo dejó de escribirle. Y él nunca hizo la muestra de contactar, así que él mismo enterró la amistad que tenía con todos, sin un motivo aparente.


A parte de todo lo mencionado anteriormente, esto me dio una clara lección de algunas cosas: Primero, que algunas personas no valoran nada. Centrarse tanto en tu sentimiento negativo termina por cegarte. Y eres incapaz de valorar que los demás cuenten contigo, que te ofrezcan planes. Que piensen en tí cuando van a hacer algo. Y no tienes ningún reparo en decir "no", cada vez que alguien te propone algo. Y es un "no" desde la ceguera más absoluta, porque no te das cuenta de que eso no durará siempre. Ni el amigo más amigo entomará un "no" detrás de otro sin condiciones. Así que inconscientemente, lo único que estás haciendo es perderlo todo por dejar que te domine el sentimiento negativo.


Al mismo tiempo, cambias todo eso por unos supuestos "amigos interactivos" que desde tu parecer distorsionado, no te ejercen presión. Y teniendo 300 contactos en discord, mientras no les contestas a los que viven a 150 metros de tí. Una cosa patética, en un sentido neutro y no peyorativo.


La conclusión final (tras algunos adelantos argumentativos) es que no merece la pena gastar tiempo en personas así. Porque no sólo tienen un problema, sino que son ultra-egoístas sin darse cuenta. No tienen ningún reparo en decirte que no a todo porque simplemente no le otorgan valor. Por otra parte, no le otorgan valor a nada, y así están. Así que lamentablemente, el recorrido que tiene la gente así es muy corto. Muy posiblemente se estanquen en eso y conforme pasen los años, se reforzará. 


Y por mucho que hoy día se diga que "la terapia lo arregla todo", cuando un juguete lleva treinta años roto es muy difícil repararlo. La voluntad es lo primero, y ni siquiera ha tenido voluntad para echarse una caña con sus amigos de toda la vida. Así que es muy dudable que ponga voluntad para arreglarse. Puesto que el propio egoísmo tonto hace que niegue el problema. Son personas que se complican la vida ellas mismas y además, no quieren ponerle solución.


Cosas que aprendes con los años. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario