Desde bien pequeño me di cuenta de que la gente le ponía el título "amor" a cualquier cosa. A definir sentimientos que todos podemos notar de un momento a otro, lo llamaban "amor". A un tipo que se encaprichaba de una chica que le atraía, lo llamaba "enamorarse". Y todo así. Con el paso de los años, mi impresión se confirmó, y concluí que mucha gente no sabe utilizar las palabras.
Más que nada porque lo superlativizan todo. Sienten algo parecido a una fuerte atracción física fruto de las hormonas, y lo llaman amor. Al apego superficial, lo llaman amor. Si una persona que conoces desde hace unos años te deja, lo llaman "desamor". Cuando el amor tiene que ver poco con eso, tanto en la teoría como en la práctica.
Llaman "vida amorosa" a cualquier cosa. Les preguntan si han conocido el amor y te dicen que sí sin dudarlo, aún cuando en muchos de esos casos (que todos conocemos de cerca) sabes que ni siquiera ha habido pie a que ningún amor surja. Muchas personas han tenido relaciones esporádicas, fallidas, basadas en el egoísmo y en cuatro tontadas superficiales. Y siguen llamándolo amor. En los tiempos que corren el término "amor" es uno de los más devaluados de todos. Porque lo confunden, a veces a propósito, con cualquier tipo de sensación que se parezca a tener un vínculo con alguien.
Como presenta el Centro de Investigaciones Sociológicas y la Universidad de Málaga, que a parte de una encuesta lleva décadas realizando estudios en profundidad sobre las relaciones sentimentales, estas cada vez surjen con menos frecuencia. Cada vez es más complicado mantener una relación con otra persona. Por muchos motivos, algunos de ellos muy evidentes.
Conocí a un tipo que cada vez que una chica le hacía caso, decía que "se había enamorado de ella". Cuando esa chica terminaba por no seguirle la corriente, se pasaba unos cuantos días en medio de una crisis existencial-sentimental, y seguía buscando. Para repetir el proceso una, y otra, y otra vez. Siempre repitiendo la misma frase: "He conocido a X. Creo que me he enamorado de ella."
Es decir: Como hay tantísima gente que nunca ha conocido el amor, llaman "amor" a sensaciones que notan para con el sexo contrario. Y no hay peor manera de confundirse y no ver, que lo que estamos notando es cualquier cosa fisiológica menos amor.
Otro caso que en su época me dejó boquiabierto, de la pobreza interior que se puede llegar a padecer: Un amigo mío muy cercano tenía grandes dificultades para conocer chicas. Y ya no sólo para conocerlas, sino para ser mínimamente incisivo, tener un mínimo de gracia, un mínimo de iniciativa. Cero. No sabía como actuar, y eso llevaba a sus "aspirantes" a aburrirse en cuestión de un día. Cosa que veía completamente natural ya en su momento.
Este tipo, a base de no conseguir nada hizo lo que muchos hacían ya en la época: Ponerse a hablar con tías que vivían a cientos de kilómetros de donde él estaba, eliminando la dificultad del cara-a-cara y creyéndose que eso iba a alguna parte. Con el tiempo y por lo que contaba, te dabas cuenta de que ni siquiera aspiraba a que "fuese a alguna parte". Sencillamente era una manera de quedarse tranquilo consigo mismo, viendo como todos los demás se relacionaban de una manera normal con mujeres y él era incapaz. Y era incapaz por la propia presión que él se ejercía, por otra parte.
Este mismo sujeto estuvo manteniendo conversaciones durante años con una tipa, que vivía ni más ni menos a 800 kilómetros de él. Cada "X" meses, quedaban y se veían. Era absolutamente patético. Veías que tu amigo desaparecía durante dos o tres días para meterse en un hotel, y pasarse 48-72h manteniendo sexo con una persona que veía contadas veces al año. De puertas para afuera, él decía que "tenía novia". Se lo decía a todo el mundo, mientras los más allegados le mirábamos de reojo con una vergüenza ajena y un patetismo indescriptible.
Eso se fue manteniendo, cada vez más penoso y todos siendo conscientes de que aquello no iba a ninguna parte más que a engañarse de una manera muy penosa. E inmadura, y tantas cosas más. Todo el mundo sabía que si mantenía ese absurdo contacto era porque no tenía nada más, y se "plantó" en lo que más fácil le resultó: Una relación sentimental que ni era relación, ni era sentimental ni churras en vinagre. Hacía lo mismo que hacía cualquiera un sábado noche conociendo a una persona para tener sexo, pero con la necesidad de allanarse a sí mismo el terreno durante meses y años, hablando y hablando por chat con una persona que al final, terminaría por desaparecer.
Como no puede ser de otra manera, la chica con la que mantenía este contacto no estaba muy bien emocionalmente ni sentimientalmente. Las personas que protagonizan estos absurdos no suelen estar demasiado equilibradas, porque de estarlo no perderían el tiempo de esta manera. Y menos, a ciertas edades cuando ya has pasado por una serie de cosas que te hacen "madurar", en la medida de lo posible.
El colofón de la historia, fue una ocasión en la que estaba programado que esta chica viniera a nuestra ciudad, por primera vez. El tipo nos lo contaba con una ilusión desmedida, como si fuese una especie de "puesta de largo" en la que las cosas se volverían serias de una vez por todas. Después de años gastando tiempo delante de un teclado día y noche, comunicándose con una persona que había visto en directo contadas veces al año.
Dos días antes de la llegada de la chica (a la cual decía querer y mantener una relacion amorosa con ella), este individuo se tiró a una empleada de su trabajo. No había tenido nunca una oportunidad, y la tuvo dos días antes de la llegada de "su amor". Nos lo contó como si fuese una cosa sin vuelta de hoja, sin importancia. A los dos días la otra chica llegó, y estuvieron como cada vez, encerrados absurdamente en un hotel manteniendo sexo cual conejos durante tres días más. Después de esa ocasión, el sujeto piojo rastrero dejó de tener contacto con esa chica, diciendo "haberse dado cuenta" de lo absurdo de su situación.
El resumen de todo es incluso más patético que el desarrollo: Se pasó años manteniendo contacto con una persona ante la imposibilidad de hacerlo con otra, hasta que se le presentó la oportunidad de echar un clavo con cualquiera, y lo hizo. Para inmediatamente después darse cuenta de que no hacía falta pasarse meses hablando con alguien para tener sexo. Y entonces, darle la patada a la otra persona con la que llevaban años alargando un absurdo.
Este tipejo (entre muchísimos más ejemplos similares que conocemos) confirma la norma de que ni amor, ni sentimientos, ni nada de nada. Lo que había era un run-run interior que lo empujaba a buscar cualquier plan Z, con el ánimo de hacer lo que los demás hacían. Para que de un momento a otro, su percepción cambiara a base de tener sexo con una tipa cualquiera y entonces ver, por fin, que todo lo que había estado haciendo era una soplapollez del tamaño de un pino.
Nota: Lo cual muestra por otra parte, una capacidad de anticipación y de aprendizaje absolutamente nulas e inexistentes. Y además, con mucho egoísmo bastante asqueante de por medio.
Podemos concluir tambien, que muchísima gente llama amor al sexo. Y llamar "amor" a una cosa que puedes hacer con cualquiera, y basar tus sentimientos en eso es primario, absurdo e infantil.
PD: Otra cosa es que se tenga sexo con amor. Ese es otro tema.
Todo esto debería servir como ejemplo para no tomarnos en serio ni un mínimo lo que digan las personas. Mienten, flagrantemente. A la merced de sentimientos absurdos e injustificables, que además, cambian como la dirección del viento y no tienen ningún reparo en mandarlo todo al traste cuando deja de convenir. Lo único que se puede afirmar, es que las personas que perpetuan estos comportamientos no van a encontrar más que desastres en su porvenir, puesto que es lo que ellos son: Un desastre.



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