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viernes, 16 de febrero de 2024

El arte de no entender el fracaso




Hay una incapacidad manifiesta de aceptar el fracaso. Hoy día se lleva mucho más aparentar que nada ha ocurrido o incluso, vanagloriarse del fracaso sufrido. En cualquier aspecto. Cualquier persona media maquilla convenientemente todo lo negativo que puede haberle pasado, incluso hasta el punto de culpar a terceros como si él no tuviera ninguna culpa de lo ocurrido. Cuando en realidad, no hay nada más sano que reconocerse los fracasos, como también las victorias.


Esto se suele hacer mucho con las relaciones interpersonales, especialmente las amorosas. O las que tienen proyecto de serlo. También ocurre con amistades, familiares o demás personas. Casi siempre que inicio una reflexión como esta, es porque alguien me ha contado algo/he visto algo que destila falta de entendimiento entorno a la cosa. 


Hoy día tenemos un término acuñado recientemente para algo que ha pasado siempre, llamado "ghosting". Se le atribuyen mil variantes, aunque la base es que una persona con la que mantenías contacto desaparezca del mapa. Y eso no suele ocurrir sin motivo.


El tema es que muchas chicas comentan que una parte importante de los hombres con quien tratan, terminan por dejarles de hablar, tildando esa conducta de "despreciable", "cobarde" y tantas cosas más que como siempre, lo que demuestra es no querer entender por qué les pasa lo que les pasa.



Este nuevo término sólo recoge algo que lleva toda la vida pasando: Que muchos hombres no ven a la mayoría de mujeres como una garantía de estabilidad. Con lo cual en muchas ocasiones, prueban a conocer. Igual que todas las personas. Hablan durante un tiempo, ven si puede funcionar establecer una relación. Y cuando ven ciertas conductas en la mujer que no les convencen, cortan el contacto. 


Ese contacto, por lo general, no lo cortan porque sean "crueles, despiadados" y todas las exageraciones que dicen estos artículos de opinión (que por otra parte, están hechos por mujeres psicólogas y sociólogas que tampoco parecen entender nada), sino porque en muhcas ocasiones la mujer se niega categóricamente a respetar la decisión del hombre de cortar el contacto una vez hablado, cayendo en una insistencia agobiante de no dejar ir. Seguir llamando, sin cesar. Hasta el punto de sacarte de quicio. Una persona que conoces desde hace cuatro días, entrando en una espiral que rezuma locura e irracionalidad que no sabes como sacarte de encima. Los hombres por lo general, son poco quejicas en este aspecto, así que tampoco es un tema que se comente mucho.


En los casos de ghosting, estas personas ni siquiera mantienen una relación. Como explica directamente el artículo y recoge el término, se aplica a personas que están "iniciando una relación", o en proyecto de. Simplemente se están conociendo. Con lo cual, tampoco es tan "dañino, grave y desalmado" dejarle de hablar a una persona que has conocido hace semanas, o meses. Esa es la base de no querer entender nada: Cuando una persona te hace eso es porque de alguna manera, sin darte cuenta, tú mismo/a le has hecho ver que no le encajas en nada.


Y cómo no, en vez de pensar de la manera más neutra el por qué (porque no les encajamos, porque estábamos en una fase muy inicial, porque ha conocido a otra persona...) lo que hacen es empezar a buscar culpables (los demás, claro) como si ellas no tuvieran absolutamente ninguna culpa de que los demás pasen de ellas. Este artículo que citamos, es precisamente lo que hace. Exculpar de todo a la mujer, "tener claro que no es culpa tuya" (¿cómo lo saben?) y "asumir que la persona que te hace esto es "cruel y dañina". 


Esto como siempre, deja muy claro la estrategia femenina básica, de no reconocer que si algo nos ha ocurrido es posible que tengamos parte de responsabilidad en ello. Y las mismas psicólogas te recomiendan "tildar de personas tóxicas" a aquellas que te dejen de hablar sin previo aviso. O sea que según todas estas mujeres, cuando ya no te interesan (aunque las hayas conocido hace cuatro días) tendrías que ponerte a dar explicaciones de por qué, cuándo y cómo ya no te interesa tener relación. Si haces otra cosa, eres "tóxico, manipulador, malo, dañino y desalmado".


Lo cual de nuevo, nos demuestra que no sólo no entienden nada, sino que en cuanto se acercan a entenderlo empiezan a buscar argumentos para culpar al otro, y no sentirse mal ellas. "Si me dejan de hablar, es porque ellos son malos. Yo no tengo nada de malo". Ya. Por eso todos esos hombres te han hecho ghosting, porque eres perfectamente racional y equilibrada. Como decimos, el ghosting normalmente se atribuye al sexo masculino, y eso da mucho que pensar.


A ellas no, claro. Ellas lo único que -quieren- pensar es que ellos están desequilibrados y son muy malos, cuando en realidad lo que hacen ellos es huír de allí. Si afrontaran la realidad, se darían cuenta de que no representan una garantía de fiabilidad (por sus comportamientos, infantilismos, rabietas tontas, enfados por todo, celos, y un montón de errores que cometen al estar conociendo a una persona) y por tanto, les dejan de hablar.


Que alguien corte el contacto contigo sin explicación previa es que tampoco ve factible darte esa explicación. No porque sea un demonio encarnado. Y eso, de nuevo, es porque no ven a dicha persona dispuesta a escuchar ciertas explicaciones. Sino más bien a rebotar todo lo que se le diga, insultarte o llamarte "desalmado y cruel". Así que terminan por cortar el contacto sin más. Tampoco es difícil de entender, si alguien quiere entender las cosas y no dedicarse a rebotar cual niños pequeños, parte de responsabilidad que tenemos en lo que ocurre.


Para concluir: Sólo he practicado el "ghosting" una vez en mi vida. Y fue en una situación imposible de echar para adelante o para atrás. Así que dejé de responder a los mensajes de "X" persona durante dos semanas. Después de esas dos semanas, esa persona "X" me mandó 30 mensajes insultándome, diciéndome todo lo peor que se le pasó por la cabeza y dejándome por el suelo cual escoba. Cosa que si yo hubiese hecho, ella podría haber ido con las capturas de pantalla a la primera oficina de policía y denunciarme por maltrato psicológico. En cambio, le salió gratis.


Y en el fondo, yo no había hecho nada. Literalmente nada. Según estas psicólogas de tres al cuarto, hice un "ghosting imperdonable" que me convierte en Luficer y Satanás jugando a los médicos. Lamentable.

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