La vida diaria de todos/as nosotros/as está repleta de ridiculeces, aunque no nos demos cuenta. Llena de elementos ridículos que nos instalan en nuesto día a día mundano y tenemos aceptados como algo normal o habitual.
El otro día fui a pasar la ITV de uno de mis vehículos, como cada año. El hecho de que deba ser cada año ya es ridículo de por sí. Pero es algo que todos/as tenemos instalado en nuestro modus-vivendi como algo normal. Tras leer esta entrada, probablemente os parezca incluso más ridículo todo esto. A la mayoría de gente le coincide la inspección técnica con el verano, dado que la mayoría de matriculaciones de vehículos se dan en verano.
Más que una estación de ITV aquello parecía un concierto de los Rolling Stones. Colas en la garita de recepción, colas en la entrada, colas para realizar la inspección. A principios de Julio y en plena ola de calor, la gente saliendo de los coches con paraguas y parasoles porque se estaban asando con los vehículos parados, a pleno sol, durante horas haciendo cola.
A destacar especialmente el segundo parágrafo, que nos comenta como políticos varios se "reparten lotes de inspección" (es decir, estas colas interminables de gente) entre estaciones de ITV. Hechos consumados y condenados. No estamos hablando de conjeturas ni imaginaciones, vaya.Como siempre, si condenan a uno (es decir, que 'pillan' a uno) te imaginas inmediatamente cuántos más lo hacen. Y puedes darte cuenta de para qué se utilizan las inspecciones técnicas, exactamente igual que cualquier cosa que convierten en obligada.
A ratos te viene una imagen tercermundista y bastante pobre del país, obligando (literalmente obligando) a un montón de gente a pasar por el aro de una inspección bastante inútil, de forma anual. Es especialmente ridículo cuando indagas un poco y ves que en los países europeos de nuestro entorno hay bastante flexibilidad en cuanto a estas inspecciones, y en cambio aquí te obligan a hacer el mono años tras años, con verdaderas tortas para fijar una cita en el sistema on-line.
Justo al llegar a dicha estación de ITV, y habiendo pasado un auténtico reto para conseguir fijar una hora disponible, te encuentras una cola gigantesca de gente simplemente para acceder al recinto (cosa que otros años, no ocurría en tal medida), sin olvidar que para empezar la inspección primero tienes que pasar a pagar a recepción. Pagar para que te obliguen a pasar una inspección, 365 días después de la última vez.
En la misma cola, escuchas gente diciendo "sí, hay un señor en la cola que dice que lleva dos horas aquí". La misma cola llega desde la ventanilla hasta la calle, donde hay dos o tres personas secándose el sudor de la frente porque la garita, está a pleno sol. En julio y en plena ola de calor, juntando a toda esos cientos de personas, el mismo día, a la misma hora del mismo mes. Es decir: Que ni hecho adrede podría hacerse tan mal. De hecho... Es que no está hecho mal adrede: Es por una razón. Poco a poco lo iremos viendo.
Después de casi media hora de cola simplemente para pagar, me marcho de allí. No lo veo claro. Aún no he pagado, así que estoy a tiempo de irme. Entonces viene el absurdo siguiente: Conseguir mover el coche de donde lo has dejado, rodeado de 20 o 30 coches más, con el simple objetivo de salir del recinto. Allí contemplas dos veces más coches que cuando has llegado, haciendo una cola torpe y desigual en donde la gente no sabe ni cómo colocarse. Nadie puede dejar paso a nadie, ni los que entran, ni los que salen, ni los que intentan marcharse de allí.
Mientras me enciendo un cigarrillo esperando que aquello se descongestione un poco, veo a un hombre desplomarse en el suelo del propio calor. Dos o tres personas le alzan en brazos, y le llevan piernas arriba dentro de la garita acondicionada, para poco después llamar a una ambulancia. Toda la borregada (de la que habría formado parte si no llego a marcharme) mirando como las vacas al tren mientras se llevan a ese hombre, y en lo poco que piensan es en que les toque la inspección para marcharse a casa.
A la mínima que indagas un poco te vas dando cuenta de que la ridiculez máxima la tenemos en España, para variar. En nuestro entorno, las inspecciones de media se realizan con el doble de tiempo de margen (al menos, dos años). Y el único argumento que tienen para dar apoyo a esto es que: "el parque de vehículos español es más antiguo". Al descubrir todo lo anterior y la corrupción habitual con este tema, el "argumento" de la seguridad va directamente a la cloaca.
Cuando todo funciona bien, ni te planteas las cosas. Es cuando todo se convierte en un via crucis cuando empiezas a plantearte el por qué de todo este circo ridículo. Y el por qué casi siempre es el mismo: Una manera más de recaudar 50€ y encima, repartiéndose las estaciones de ITV entre los amigos de turno.
Os invito a buscar algo más de información acerca del tema. Aunque la conclusión general es bastante triste, para variar.


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