Hoy hemos tenido una alerta a nivel nacional por temporales bruscos, especialmente de viento y lluvia. Los servicios meteorológicos a nivel estatal, así como todos los medios de comunicación han puesto especial atención en avisarnos de las muy violentas rachas de viento que podían haber durante todo el fin de semana, rozando los 90/100km/h en algunas comunidades. Niveles a partir de los cuales se considera "viento huracanado".
Y así ha sido. Ha sido difícil dormir esta noche dada la violencia de las rachas de viento y los golpes que han ido provocando contra persianas, mobiliario, ventanas y todo lo que han encontrado a su paso. Por la mañana al mirar por la ventana, la calle parecía una especie de basurero urbano. A parte de la cantidad de coches dañados que había aparcados en la calle, habiendo sido golpeados por todo tipo de objetos durante la noche.
La alerta (de nivel naranja, medianamente seria) se ha extendido hasta el domingo por la noche, y hoy sábado ha estado todo el día igual. Ayer por la noche ya hice el gesto de no salir a la calle, cosa que he cumplido hasta el sábado a última hora. He intentado hacer lo mínimo de lo mínimo para luego no tener que quejarme si ocurre algo, teniendo como preaviso todo lo que nos han anunciado desde la AEMET.
A eso de las 20:00h he ido al bazar chino, que está a poco más de 250m de mi casa a comprar un par de luces para el coche, que se me habían fundido. Así salía lo mínimo a la calle y por lo menos solucionaba algo para tenerlo listo el lunes. He ido al bazar, luchando contra un viento de casi 100km/h y he vuelto al parking a cambiar las luces. O sea, que he estado a pie en la calle lo mínimo de lo mínimo.
Al terminar de cambiar las luces, he sacado el coche del garaje y he dado una vuelta para ver si aguantaban funcionando o no. Porque a veces, cuando lo arrancas y las dejas encendidas un rato se vuelven a fundir si tienes algún fallo eléctrico. Ni se me hubiese ocurrido dar esa vuelta a pie por el peligro de que te caiga algo en la cabeza. En esa vuelta de diez minutos que he dado refugiado dentro del coche, he podido ver lo siguiente:
Montones de personas de todas las edades y clases, andando por la calle arriba y abajo. Coches, coches y más coches. Las puertas de los bares a rebosar de gente fumando, todos con las capuchas puestas, amontonados unos sobre los otros. Gente haciendo cola para aparcar en cualquier sitio. Ruidos de claxon por todas partes. O sea que viendo este panorama -nadie- diría que nos han alertado de una situación meteorológica peligrosa para estar a la intemperie.
Esta es la muestra del "caso" que hace la población en general cuando se les alerta de algo. Ninguno. "Yo, yo yo." Eso es lo que resuena en sus cabezas. Y si resulta que esas alertas las aplicas con un poco más de contundencia, a la mínima de cambio lo llaman "dictadura". Es una mezcla entre un jardín de infancia y un frenopático. Porque esa manía de llamar dictadura a cualquier cosa que no quieres que "A TÍ" te afecte, roza lo infantil.
Si les alertas, no hacen caso. Si no les alertas, haces mal. Si les alertas y aplicas restricciones de movilidad por seguridad, te llaman dictador. Vale, ¿entonces qué hacemos?
Da igual lo que hagas porque nunca acertarás. Es precisamente este tipo de personas quien lo convierte todo en un bingo a gran escala: Puede que haya más desgracias o puede que haya menos. Pero definitivamente no es este tipo de personas quien contribuye a que las cosas vayan a mejor.
Por si no hubiese poco, dando la vuelta veo el principal parking municipal de la ciudad con un cartel en la entrada: "COMPLETO - Sólo abonados y propietarios". ¿Completo? Un día de alerta naranja por vientos huracanados y el principal parking municipal está literalmente completo. ¿Qué os dice eso a vosotros? A mí lo que me dice a priori es que la mayoría objetiva de gente ha pasado olímpicamente de todo. De to-do.
Al mismo tiempo que el parking (un aparcamiento de más de 2000 plazas, ojo) estaba completo al máximo, las terrazas de bares y restaurantes a rebosar de gente. Todos refugiados debajo de pérgolas y estufas colgantes (hace falta ser ridículo), en la pura intemperie. Porque sí, estamos hablando de gente sentada EN LA CALLE con varios avisos de peligro de la AEMET. Aguantando rachas de vientos de 100km/h mientras comen como jabatos y beben. Y lo más importante: Pasando absolutamente de todo y yendo exclusivamente a lo suyo.
Ir "a lo tuyo" es un concepto odioso e infantil a partes iguales. Es algo que por lo general, la gente hace mucho. Ir "a lo suyo". El problema es cuando "ir a lo suyo" les sale como el ojete del revés, y entonces o no se responsabilizan de "eso tan suyo" o empiezan a buscar culpables que evidentemente, no son ellos.
En las últimas 48h el 112 ha recibido más de 800 llamadas de personas atrapadas en garajes, heridas por objetos que les han caído o golpeado en cualquier sitio, solicitudes de grúa para coches que han quedado destrozados y todo tipo de accidentes. Y de mientras, tenemos el parking municipal de la ciudad a rebosar de gente que está llenando el estómago en el centro, pasando absolutamente de todo e ignorando completamente las alertas.
¿Sabéis cual es la moraleja de todo esto? Pues más o menos la que solemos encontrar de costumbre: Que nunca acertarás con la gente. Con la población en general. Nunca vas a acertar.
Cuando lo hagas mal, (como por ejemplo, en la DANA de Valencia) y no alertes lo suficiente a la población de que vienen condiciones meterológicas adversas o muy adversas, te mortificarán. Te culparán de los muertos. Te colgarán en una picota. "Todo ha sido culpa tuya", dirán. Y es posible que en una parte muy importante sea así, aunque un desastre meteorológico no deje de ser un desastre.
Pero sin embargo, cuando eso se pueda evitar y alertes a la población entonces ocurrirá lo que estamos comentando aquí mismo: Que pasan de todo. Que no lo cumplen. Que van "a lo suyo". Y dependiendo de la magnitud del fenómeno, puede que haya muertos, puede que haya heridos o puede que haya ambas cosas.
Y esa es la conclusión, que nunca se acierta. Cuando no lo haces, porque no lo haces. Y cuando lo haces, pasan olímpicamente. "Bueno, nosotros vamos a la brasería a cenar igual ¿no?", "Sí tío, a quién le importa el viento".
Pero... Nos han puesto 5 alertas naranjas por rachas huracanadas de 100km/h... Os da igual?
"No seas aburrido. Ponte el abrigo y vámonos."
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