La vara que nos están dando con el machismo. Y con el feminismo. Algo que igual reconocías hace un tiempo hoy día terminas por negarlo. Porque se ha llevado todo tanto a la exageración que conduce a la arcada. Y a no tener ganas de reconocer lo que en su día fue verdad.
Su cuerpo no pide tu opinión, aunque mientras tanto estas mismas chavalas se dedican a hablar en público de como tienen "los orgasmos" y del consolador que se han comprado junto a la amiga de turno, temas que hoy día están en el orden del día en cuanto a feminismo. ¿Sentido? Ninguno, como siempre.
Todo mal. Que a los hombres les gusten las mujeres es machismo. Que los hombres ignoren a las mujeres es violencia. Querer saber en qué anda tu pareja es controlarla. Sólo cuando va en una dirección, claro. Ellas pueden mirarte el móvil, exigirte explicaciones e incluso darte un guantazo si lo ven necesario.
Y sin motivo. Si ella cree que hay motivo es lo importante. Aunque 5 minutos después no recuerde por qué te lo ha dado.
Tienen que hablar en público de sus orgasmos. Si no lo hacen, se sienten hasta mal. Si no les haces caso, mal también. Si obvias el tema, peor aún.
¿Se puede saber qué demonios queréis?
Toda esta movida feminista que "aboga por los derechos" ha resultado ser la peor incoherencia de todas. A todos los niveles. Ya no saben ni qué dicen. Se inventan brechas salariales. Se indignan por cosas que no pasan. Y las que sí ocurren, las exageran a propósito. Cualquier persona adulta con un mínimo de rigor jamás se tomaría en serio ni las introducciones de lo que dicen.
En cambio, lo tenemos en la tele a todas horas. Subvencionado. Programas enteros. Tertulias enteras formadas por mujeres (¿Por qué?) de manera forzada. Para "visibilizar". Te encuentras tías comentando la sección de deportes (deportes que no han seguido en su vida) forzando aún más la maquinaria.
2022: "No necesito hombres para nada". A los 10 minutos se está morreando con un maromo. Un maromo que por otra parte, sólo tiene ganas de echar un clavo. Ella, ni se entera. Se muere de ganas de que "la valoren". Nada ha cambiado.
A la que pueda tendrá un crío y el tipo saldrá por patas. Ella lo achacará al machismo. Morirá sin entender nada. Toda una vida viviendo en una burbuja.
Y así, millones de personas. Quemando sus vidas sin ningún sentido. "Quiero niños".
A los 4 días, se siente "insatisfecha con su vida" y se lía con un taxista. No sabe ni por qué. Le endosa el crío al ex. Luego también se arrepiente de esto y se lo quita, para darle una educación de cajera de super. Esto ocurre en ambas direcciones, aunque la insistencia con los críos suele ser por parte de la mujer.
Pero la culpa es del machismo. No de que seas un desastre humano con patas.
¿Cuántos casos así conocéis? ¿Cuántos más habrá?
Con el machismo de las narices les han dado la herramienta perfecta para no reconocer ni un sólo error que las mujeres cometen por sí solas, que son muchos. El machismo hace que los sueldos sean distintos, el machismo hace que las mujeres compren y conduzcan menos coches, el machismo hace que no estén en la obra apilando ladrillos.
Y todo así. En cuanto algo se le escapa a la mujer en cuanto a competencias, aparece el machismo. Si hay menos alcaldesas que alcaldes, machismo. Si hay menos directivas de empresas (también hay menos mujeres estudiando ADE, o económicas) es por el machismo.
Es decir, que la cuestión es no reconocer que a las mujeres les va más el trabajo de enfermeras que el de ingenieras técnicas. Cuando ha sido así toda la vida, y seguirá siéndolo. El mero hecho de afirmar esto lo consideran machista.
Con lo cual entendemos que el machismo ya no es machismo, es lo que ellas digan. Es lo que sus sentimientos interpreten y es cualquier cosa que las haga sentir menos. En cuanto eso ocurra, saldrá el machismo de las narices. La perfecta herramienta para no reconocer absolutamente ningún error femenino.
Lo cual, por lo general, dice bastante poco de las que se adhieren a estas gilipuerteces para hacerse valer más. Las cuales son muchísimas.
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