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miércoles, 10 de agosto de 2022

Arqueología, historia y enormes mentiras

Siempre he tenido interés por la historia, tanto contemporánea como por las crónicas de civilizaciones ya extintas. El tema histórico se vincula rápidamente con otras vertientes, como la arqueología, geología, la investigación y el contraste entre las mismas.


Cualquiera que tenga mínimo interés en conocer la historia de culturas pasadas, se inclinará hacia el Imperio Romano, la Grecia Antigua o el Antiguo Egipto, por ejemplo. Épocas muy separadas en líneas temporales donde las personas, culturas y costumbres fueron muy distintas.


La cuestión es que cuando uno gasta tiempo (años) hojeando distintos libros, contrastando las fechas históricas en blogs de confianza (historiadores, arqueólogos, investigadores), empieza a ver cosas que no coinciden ni con la historia ni con las líneas temporales ofrecidas.



Resulta que la especulación deja de ser especulación cuando "X" universidad afirma haber encontrado un cráneo humano anterior a todo lo que podía creerse. Y la fecha de antigüedad se pone ni más ni menos que al tun-tun. Con algunos descubrimientos, hay una prisa exagerada por encontrar una explicación lógica. Ante la falta de la misma, se terminan por decir absurdeces apresuradamente. Cosa completamente impropia viniendo de científicos y expertos (supuestamente) en la materia.


Templo de Prohm, en Cambodia. Grabados en piedra perfectamente esculpidos, de una edad indeterminada. Se aprecian seres antropomorfos así como animales que parecen ya extintos. ¿Los que grabaron dichas figuras se las inventaron?


Y esto pasa con muchas cosas. Y en muchas partes del mundo. Se hacen ciertas preguntas que llevan a respuestas ridículas. Incluso a suposiciones sin más, tirando de "lógica". Una lógica que ni siquiera se comprueba, sólo se afirman cosas.



El mismo templo de la foto anterior, distinto ángulo. Dicho "templo" (que de templo tiene lo mismo que yo de monja de clausura) presenta unos niveles anómalos de radiación tanto en su interior como en las inmediaciones. Curioso el tamaño de las raíces del árbol que envuelve las paredes, el cual ha crecido de manera totalmente torpe y desproporcionada dada la misma radiación. ¿De dónde proviene dicha radiación en tal yacimiento milenario en Cambodia?


Relacionado: ¿Por qué no murieron las plantas en Chernobyl?

https://www.bbc.com/mundo/ciencia_tecnologia/2010/09/100921_chernobyl_plantas_lp


Casos muy notables pueden ser la construcción, en muchas partes del mundo, de estructuras imposibles para la época. Incluso para esta. Movimientos de piedras de cientos de miles de toneladas, resumidos en "tecnología antigua". ¿Cómo se movieron los enormes bloques de granito pulido de la Gran Pirámide? No tienen ni idea.


Un gigantesco bloque de granito macizo, perfectamente tallado, pulido y transportado hasta este punto. Miles de toneladas de peso. Físicamente imposible aplicando la lógica humana.



Pero en este caso aunque no lo sepan, directamente dicen que "fueron transportadas por el Nilo", respuesta más propia de un niño de primaria que de un arqueólogo pagado por el gobierno Egipcio. Entonces es cuando afloran las sospechas.


Y las pirámides no son más que un ejemplo. Podríamos citar megaestructuras repartidas por toda centroamérica, cuya construcción (y elaboración, transporte, nivel de trabajo) sigue siendo todo un misterio. Aunque por alguna razón, hay cero interés en ni siquiera hablar de dicho misterio. Sólo interesa soltar una respuesta lógica y rápida, como queriendo matar la curiosidad.


Murallas de Sacsayhuaman, en Perú. Algunas de las piedras pesan más de 200 toneladas. No hablemos de transportarlas, tallarlas y mucho menos ponerlas en pie. ¿Cómo? 


Y como estos tenemos miles de ejemplos repartidos por todo el mundo, desde la Isla de Pascua hasta Stonehenge. Explicaciones ridículas para cada ejemplo. Murallas en Perú datadas de hace miles de años, en las cuales no entra ni un papel de fumar entre piedras. Sin cemento, sin herramientas y en pie miles de años después de su construcción.




Sencillamente imposible. Todo lo relacionado con estos casos. Casos que se dan alrededor del mundo, conectando diversas culturas extintas que no tuvieron contacto de ningún tipo, puesto que era imposible para la época. Aunque algunos "científicos" tienen cierto interés en señalar "posible" e "imposible" lo que les da la real gana. Aplican la lógica cuando conviene y cuando no, fueron los "indígenas" quienes realizaron dichas imposibles construcciones.



Con un asombroso despliegue de cara dura, nos afirman que fueron los antepasados indígenas peruanos los que realizaron semejantes estructuras ciclópeas. Porque claro, ¿quién iba a ser si no? Tribus que en su día tenían poco más que un taparrabos en su poder, moviendo rocas de cientos de miles de toneladas, algunas de ellas de 15 metros de altura. ¿Para qué? Ya ni preguntemos el cómo.


"Murallas defensivas", "tecnología antigua", "tribus con grandes habilidades constructivas" y demás estupideces que no dan explicación a nada, porque tampoco la tienen. Y en cuanto no la tienen es cuando empiezan a soltar chorradas, que como ya decimos, suenan más propias de un infante que de un investigador de cualquier tipo.



En todo el continente Sudamericano encontramos grandes exponentes de lo que aquí mencionamos. Otro ejemplo sin explicación alguna, en Cusco, Perú. Estructuras de piedra vitrificada (acabado que puede observarse en la piedra cuando es calentada a miles de grados) con apreciables agujeros a modo de "entradas" (¿para qué?) y como siempre, una estructura y formas perfectas, tan perfectas que se convierte en absurdo el hecho de que fueran realizadas hace miles de años. Incluso hace cientos de años sería imposible.



Otro caso inexplicable se trata del Astronauta de Palenque, grabado e ilustración que encontramos en numerosos sitios de México, grabado en piedra, ilustrado en tapices de todo tipo. Lo curioso es que cuando se descubrió en un templo Inca a mediados de los años 50, se empezó a decir que se trataba de un "grabado moderno", cuando claramente vemos ilustrado un indígena con sus atuendos de aquel entonces, nada que ver con la cultura mexicana de hace un siglo.





Esta ilustración se hizo famosa alrededor del mundo, aunque sólo entre los aficionados a la arqueología y las culturas antiguas. ¿No tiene ninguna relevancia una ilustración centenaria mostrando a un indígena montado en un artefacto claramente mécanico? Para la arqueología tradicional, no. 

¿Por qué? Porque no tiene ninguna explicación. Con lo cual, vamos a ningunearlo y a hacer ver que la gente es lela. Lo cual se les da muy bien.

Luego encontrarán en el mismo sitio donde existe este grabado, otro grabado donde ilustran a dos indígenas tirando flechas en pleno Amazonas. Y a eso sí le darán validez. Validez inmediata. Después de dar validez a eso, nos dirán que los mismos de las flechas tallaron (movieron y colocaron) una roca megalítica de 15 metros de altura. Mientras tallaban flechas de madera para cazar jaguares.




Los Atlantes de Tula (nombre oficial tras su descubrimiento en 1940). Realmente no tienen ni idea de su época. Guardan (salvando las distancias) un parecido a los Moai de la Isla de Pascua en cuanto a tamaño, ubicación (en la entrada de la antigua ciudad) y forma antropomorfa. Porque claramente, no se trata de humanos "normales". Sería un buen punto del que partir, las formas antropomorfas y poco humanas que comparten estatuas colosales de distintas culturas, separadas por miles de kilómetros en países que no tienen nada que ver. (México y Australia, por ejemplo).



La comparación de un humano actual con la "estética" de aquel entonces. ¿En qué se inspiraban? ¿Son formas totalmente inventadas? Incluso siendo así sigue llamando la atención el tamaño, calidad de trabajo de la piedra y las facciones, las cuales no coinciden para nada con la apariencia y modo de trabajar de las personas actuales.



Moais de la Isla de Pascua. Tratándose de una civilización completamente distinta, encontramos el mismo patrón de piedras gigantescas, esculpidas en una sola pieza (lo cual denota un trabajo impresionante) y también imposible dada la época en que se crearon. También es curioso el hecho de que no haya ningún tipo de registro del "pueblo" al que pertenecían, exactamente igual que ocurre con los Atlantes de Tula.


Sus dimensiones son inverosímiles: Sus orejas miden 2 metros, su altura alcanza los 10 metros y el peso estimado supera las 80 toneladas por estatua.



Los arqueólogos dicen que se colocaron ahí para "asustar" a los posibles invasores. ¿Eran tontos los invasores? ¿Suelen los conquistadores o colonizadores, huir despavoridos al apreciar estatuas en el horizonte? Está claro que los tontos somos nosotros, a los ojos de los arqueólogos de turno, que tiemblan de pavor al pensar que los Moai pertenecían a una estirpe que tiene mucho más que ver con la Atlántida que con explicaciones majaderescas de cualquier tipo.


Está claro que los resquicios de una antiquísima civilización antediluviana (o incluso varias civilizaciones) asoman la cabeza por todas las partes del mundo, dejando entrever, más allá de estupideces "arqueológicas", que la historia parece ser mucho más antigua de lo que nos cuentan los libros. Por lo menos, los libros de historia convencional. 











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