Hace un tiempo entró en tendencias el término "racismo inmobiliario". En los informativos, no había día en que no surgiera alguna noticia hablando de una supuesta discriminación hacia los inmigrantes, que consistía en no atenderles adecuadamente o simplemente, no alquilarles pisos por el propio prejuicio de ser inmigrantes.
La estrategia en sí provoca arcadas. Por no hablar del flaco favor que han hecho al sector entero desperdigando esas mentiras, como si por el mero hecho de ser extranjero ni los propietarios ni las agencias quisieran atender tus peticiones.
Podemos imaginarnos la neutralidad del "estudio" encargado por el Gobierno. El cual constata, sin tener absolutamente ni idea del tema, que existe discriminación al arrendar viviendas. Nos hemos acostumbrado a decir cosas gravísimas sin temor a ningún tipo de consecuencias. Porque nosotros, nos lo tragamos todo.
Es decir, se ahorran decir los motivos por los cuales los mismos extranjeros ponen impedimentos para alquilar o comprar una vivienda. Porque si eres español y tienes los mismos problemas que un inmigrante para alquilar, no ocurre nada. En cambio al ser extranjero, estás siendo víctima de "racismo inmobiliario".
No es que seas absolutamente incapaz de presentar nóminas, avales o la documentación necesaria. Es el racismo. No es que estés trabajando en negro y la agencia no tenga ninguna seguridad a la hora de alquilarte un inmueble, es el racismo. Vamos a ignorar todos los motivos reales de las cosas y vamos a decir una estupidez como un castillo. Una estupidez que por otra parte, aparece en los medios de índole nacional en todo el país.
Con lo cual como siempre concluimos que hay una clara voluntad de darle bombo a todo lo que diga esta gente, al margen de que sea cierto o no. ¿Alguien ha dado voz a los propietarios para desmentir esto? No. ¿Alguien ha contactado con un portavoz de las Cámaras de Comercio para rebatir unas acusaciones tremendas? No. Porque no hace falta.
Y esto, amigos, es lo que en realidad ocurre:
Resumen: La mitad de lo que dice no se entiende. La otra mitad, no tiene nada que ver con el anuncio al que ha contactado. No sólo no entienden como funciona el sector inmobiliario, sino que contactan al primer anuncio que ven para pedir que "se rebaje el precio", sin saber las características del inmueble, sin haberlo visto y por supuesto: Sin tener ningún tipo de solvencia al contactar con la inmobiliaria.
"Si quieres bajar la pricio, dime." Se supone que después de esa frase deberíamos seguir mostrando interés en sus "peticiones".
¿Se trata de un caso de racismo inmobiliario? No, se trata de una tontería como un castillo. Y de un tipo que está viviendo en un país sin ni siquiera dominar el idioma. Probad a hacer lo mismo en Suiza, Francia, Italia. Veréis que bien os tratan.
Otro caso muy parecido. Este en concreto te contacta en árabe directamente. ¿Por qué puñetas deberías contactar en árabe a una inmobiliaria en España? Porque nadie los presiona un mínimo para que se integren, por ejemplo. Ya que según la izquierda la palabra "integración" es chenófoba. Y así nos va.
¿Se trata de otro caso de racismo inmobiliario? No, se trata de un tío que por lo visto, no sabe que hay que hablar en el idioma del país cuando vives en un país.




No hay comentarios:
Publicar un comentario