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jueves, 1 de junio de 2023

A veces nos olvidamos de que las personas son personas

 A menudo escuchamos a gente decir en voz alta lo que buscan en otras personas. Tanto en términos de amistad como en relaciones más personales. Y a menudo me parece que las personas se olvidan de que los demás, también son personas como ellos/as.


Decimos esto porque muchas veces parecen buscar en los demás algo que no existe. "Que me acompañe en mis metas", que "esté por y para mí", "estar juntos pero quiero también espacio para mí y mis cosas". Como si la otra persona no tuviera sus propias cosas en la cabeza, como si el otro fuese una especie de complemento que, cuando conviene, debe actuar en consonancia a lo que el primero busca. Y no hay peor sinsentido que ese. Porque eso no existe.


Lo que tenemos son personas ilusionadas (en un principio) ya que cualquier cosa colma tus expectativas si tienes las suficientes ganas. Hay una parte de auto convicción en eso. Aunque idealizar a las personas y categorizarlas como complementos de tu vida, no suele salir bien.


Porque eso es precisamente lo que busca mucha gente en la pareja. Alguien que esté ahí, cuando yo quiero. Y que haga las cosas hasta el punto que yo quiero, y cuando yo lo crea conveniente. Lo que suele ocurrir, es que el otro/a también tiene sus tempos, y sus maneras de ver las cosas. Y enfocar desde un principio que "la persona debe complementarte" es de por sí una mala base para empezar todo.


No es ningún secreto que somos egoístas. Sin pretenderlo, lo somos. No puede ser de otra manera: Las personas barren para su casa. Y si no lo haces, tonto eres. Por lo menos en una sociedad moderna.


Por todo esto yo siempre observo perplejo como las personas pretenden que les salgan bien cosas que están mal enfocadas desde un principio. Desde un enfoque de no querer ver, que los demás también te ven a tí como tú les ves a ellos. Con lo cual, no vas a poder nunca hacer bailar a los demás como títeres por mucho tiempo. Al final, tanto tú como el otro tendrán sus deseos, sus desatinos y en definitiva: Su vida.


Y prueban, y tienen 10 parejas en un año. Y los que no, lo alargan hasta los 2-3 años para terminar de igual forma, porque será imposible salirte con la tuya. No podrás hacer que los demás estén sólo que por lo tuyo durante mucho tiempo. Porque aunque parezca mentira, las demás personas también son personas. Como tú. Nadie en la faz de la tierra es tan, tan interesante como para tener siempre a los demás centrados en sus cosas. Al final, esa táctica te acaba dejando solo sin darte cuenta.


Estas cosas se observan con el tiempo, viendo los resultados que obtienen las personas que actúan así. Como "haciendo ver" que la gente tiene que ganársete a ti y no al revés. También simulando "ser muy exigente" y por tanto, a la primera de cambio soltarle a la persona todo lo que "aguantarás o no aguantarás" del otro, ponerte a tí mismo por las nubes con narcisismo barato y una serie de cosas que hacen las personas que en el fondo, son inseguras.


Y a esa clase de personas (que abundan) no le suelen salir las cosas bien. Porque no sé qué les hace pensar que alguien otorgará algún tipo de valor a ser intransigente, egoísta, individualista, y en definitiva, querer enfocarlo todo en sí mismo y no en ambos. Cuando alguien empieza así, el interés no suele durar y poco a poco se va alejando todo el mundo. Lejos de entender por qué, cada vez está peor y ni siquiera se lo explica.


Hay mucha gente que ni se molesta en pensar que los demás no aguantarían lo que tú tampoco aguantarías. Y esa es una parte importante del engaño. Pensarte que tienes algo especial, que los demás te aguantarán tus egoísmos "porque te quieren" y un montón de cosas que muy lejos de reflejar la realidad, reflejan que careces de auto análisis.


He ahí la importancia de encontrar un cierto equilibrio entre sobrevalorarse o infravalorarse a uno mismo. Ambas cosas suelen terminar con un resultado desfavorable para la persona media. Que por lo general, todo lo "especial" que puede tener es lo que nosotros vemos según el momento, sentimiento y época que vivamos.


Disfrutar la vida requiere de cierto autoengaño, ya que si nos empecinamos en ver las cosas lo más realistas posible, pierden la gracia por completo.

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