El otro día leía un estudio (y no sólo uno, porque cuando surge uno suelen salir bastantes más) que demostraba con cifras, estudios demográficos y sesgos de comportamiento el aumento de "tirria" o "mal humor" que estaban desarollando las redes sociales hacia otros individuos. Es decir, que la gente se cae peor entre sí desde que existen las redes sociales como tal, que al final sirven para cosas bastante más negativas que para nada "social". Con lo cual, el nombre que se les atribuye es erróneo.
Las "redes sociales" nacieron con una idea y se han convertido en algo muy distinto. Vendría a ser un escaparate gigantesco donde la gente se crea una imagen bastante falsa de sí misma y además, para lo único que sirve es para potenciar la ultra-individualidad. Especilamente, a base de tonterías muy infantiles.
Curiosamente, la ultra-individualidad suele generar un sentimiento negativo hacia los demás. Si preguntas, a nadie le gustarán las personas egoístas, egocéntricas, ultra-individuales. Sin embargo, de mientras confiesan esto se suman a comportarse exactamente de este modo. Como si por no hacerlo, fueses "menos" que los demás. Así que "yo también". Me hago un perfil, y me hago el ultra-individual y todo "para mí mismo", porque "yo", y "yo" y luego "yo" y que "me valoren" y todas esas chorradas gigantescas más propias de un chavalín de 10 años que de un adulto neurotípico.
Las secciones de comentarios son una discusión contínua como decimos, de temas bastante tontos por lo general abundando el "y tú más" de una manera casi inmediata. En muchas ocasiones, parece que estamos hablando con un montón de histéricos que están a la que saltan, esperando a que alguien les diga algo para interpretarlo como negativo o amenazante, e inmediatamente después terminar insultándose o soltándose bilis.
La tendencia más general viene a ser echarse flores a uno mismo, estar contínuamente hablando de uno mismo, publicar contenido de uno mismo y poco más. Yo, yo, yo, yo. Además, un "yo" bastante triste, porque como decimos siempre no es muy buena señal estar contínuamente en el tanteo contínuo de publicar para "ver lo que opinan" los demás. Y al mismo tiempo, negarlo como un niño de cinco años mientras repites "no, no, yo las cosas las hago para mí mismo."
Pues al final no sabes qué es lo más triste de todo. Si el hecho de que tantísima gente esté entrando al trapo de hacer todos exactamente lo mismo, para automáticamente después atacar a cualquiera que critique tu contenido o simplemente opine de lo que tú mismo publicas. Cosa que se suele repetir con bastante frecuencia: Exponer tu contenido a todo el mundo pero al mismo tiempo, no estar dispuesto a encajar ninguna crítica acerca de él. Lo cual directamente nos convierte en unos infantes, de nuevo.
"No porque tu, y tú, y si criticas es porque tú, y tú peor que yo, porque yo..." Y la gente mientras escribe estas porquerías no se da cuenta de lo ridícula que es desde el principio hasta el final. Si tienes que terminar haciendo toda esta infantilada, ¿qué sentido tiene estar dándote bombo a tí mismo en las redes sociales? Todo el mundo tiene que hablar de todo, todo el mundo tiene que poder dar su opinión. Pero al mismo tiempo, vivimos la época en la que menos tolerancia hay hacia la opinión de los demás, ya que a todo el mundo le molesta todo. Lo cual es la gran paradoja de todo el tema.
Es cierto que esto ha traído que mucha gente trague a los demás mucho menos que nunca, incluso llegando al punto de perder las ganas de hablar de nada. Cosa que no es de extrañar, ya que como decimos las redes sociales no invitan a decir tu opinión, sino que invitan a que un desconocido histérico se ponga a revisar tu perfil para insultarte porque entre otras cosas, están llenas de gentuza. Es lo que trae animar a "todo el mundo" sin excepción a que se sume a algo. Que al final ese "algo" lo acabas llenando de gente que no sólo no está capacitada para opinar, sino que no están capacitados para relacionarse.
Personas que no saben relacionarse, registradas en redes sociales. Jamás en la historia habíamos tenido un canal para comunicarnos todos sin excepción, y ahora que lo tenemos estamos viendo en qué consiste. En tratar con gente que en el fondo, no sabe hacer la "O" con un canuto, pero tienen la posibilidad de comentar la burrada más grande sin ni siquiera haber leído una noticia. O sin tener ni un sólo dato de nada. Ahí, comentando. Y a quien me contradiga probablemente le insultaré.
No sé, amigos/as. A veces echo de menos como eran las cosas hace 15 años. O 20.
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